Mediante un informe presentado por el comité del Observatorio de Violencia contra las Mujeres, los datos alarman a la provincia de Salta debido a que desde 2016, las denuncias registradas por violencia de género llegaron a un incremento del 45%. Este fenómeno puede explicarse por la implementación de leyes específicas, campañas de concientización y capacitaciones masivas, así como por un cambio generacional que redujo la tolerancia hacia conductas violentas.
Por otra parte, desde el Observatorio, se enfatizó que el aumento en las denuncias también genera una mayor presión sobre los recursos de asistencia y protección disponibles, que aún son insuficientes para reducir este tipo de violencias. Un dato también escenificó que las denuncias se presentan principalmente en en el distrito de Capital, Norte-Tartagal, pero que conllevó a una estabilización en otros lugares.
El informe, a su vez, señaló que el contexto de violencia psicológica es el más denunciado, el cual aumentó del 53,3% en 2016 al 61,5% de 2024, lo que refleja una mayor caracterización de este tipo de violencia tanto en la población como en los operadores judiciales y policiales.
Dentro de lo presentado en el documento, también reafirma en desafíos significativos en la atención a las víctimas, ya que solo el 68% de los municipios cuenta con áreas específicas de asistencia, y estas, junto con la Secretaría de Mujeres, Géneros y Diversidad, enfrentan pocos recursos humanos, ya que se necesita personal durante los feriados o fines de semana.
Por último, durante la presentación, las directoras de este organismo destacaron como un avance positivo alrededor de un 86%, en las denuncias registradas, señalando que esto responde a una desnaturalización creciente de la violencia. Sin embargo, también se informó que aún queda mucho por hacer para garantizar una respuesta integral y efectiva a la problemática, especialmente en un contexto donde las tasas de femicidios y violencia sexual siguen siendo alarmantes.