SALTA – Lo que podría haber marcado la historia política en la Argentina, pasó a ser un nuevo papelón en el Congreso de la Nación. Los diputados del PRO habían convocado a una nueva sesión para tratar Ficha Limpia, proyecto que buscaba evitar que los políticos con condenas no puedan presentarse a elecciones, pero no hubo quorum. Entre los ausentes figuran los diputados de Gustavo Sáenz y la libertaria Emilia Orozco.
Cuando el presidente del Congreso, Martín Menem anunciaba que los números no daban, el malestar desde el PRO se hizo cada vez más grande. La primera que tomó la palabra fue la legisladora Silvia Lospennato dijo en el recinto: “Los corruptos van a festejar hoy”. Un dato que ya no llama la atención, es la poca predisposición de los diputados de Gustavo Sáenz: Pablo Outes, Pamela Calletti y Yolanda Vega. Tampoco estuvo el parlamentario Emiliano Estrada, de Unión por La Patria.
Pero hoy hubo una ausencia que encendió las alarmas y despertó sospechas de acuerdo entre LLA y el Kirchnerismo. La ultralibertaria, Emilia Orozco, se ausentó sorpresivamente de la sesión. Sus pares, Carlos Zapata y Julio Moreno sí estuvieron firmes en sus bancas, rogando que los números permitieran el tratamiento del proyecto. Algo que, finalmente, no ocurrió.
Las ausencias salteñas sólo dan pie a que la sociedad haga la siguiente lectura: los une la corrupción. De lo contrario, es muy difícil entender por qué se niegan a tratar un proyecto que le prohíbe a los delincuentes poder postularse para cargos públicos. Al final, no había tanta diferencia entre libertarios, kirchneristas y saencistas.
Ficha limpia: sorpresas y no tan sorpresas
Las primeras versiones que surgen ante la ausencia de los diputados de Gustavo Sáenz y la libertaria Emilia Orozco, que adjudicó su sorpresivo faltazo a su estado de salud, es que se estarían negociando la continuidad en la presidencia de Martín Menem. Otros aseguran que el Gobierno nacional necesita a CFK como enemiga en las urnas para polarizar la elección.
Lo cierto es que los salteños se vieron perjudicados por la ausencia de los diputados que los representan, quienes hoy no estuvieron a la altura de las circunstancias. Eligieron oponerse a un proyecto que debería aprobarse sin ningún tipo de problemas, a menos que estén de acuerdo con que la corrupción forme parte de la política. Los legisladores provinciales lograron unir a la sociedad. Pero esta vez, para recibir el máximo de los repudios.