SALTA – No sorprende a nadie que el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, reclutara a uno de sus tantos amigos a formar parte de la lista de candidatos para las elecciones de este año. De hecho, ya comenzó la contratación y llamó para ocupar un lugar en la lista de los posibles, al médico Antonio Salgado.
El profesional de la salud no negó ni desmintió lo que, hasta hace unos días, era sólo un rumor. Dijo, en primera persona, que Sáenz es un amigo y que fue él quien se contactó con Salgado para ofrecerle una candidatura. Ahora quien debe tomar la decisión final es el médico.
Salgado estuvo como invitado al programa Cara a Cara, en donde ratificó el ofrecimiento del Gobernador y dijo que, a veces es tan insistente que es muy difícil decirle que no. “Creo que puedo serle más útil desde afuera. Mi lugar en el mundo es en mi consultorio”.
“Sería apresurado, tengo que consensuar con mi familia, me honra”, reconoció Antonio Salgado. Luego reveló que, durante un café, una charla entre amigos, Gustavo Sáenz le lanzó el ofrecimiento, algo que tomó por sorpresa al médico. No obstante, aseguró que, por ahora, no brindó una respuesta favorable ni negativa.
Gustavo Sáenz y una gestión arruinada por el amiguismo
Gustavo Sáenz prefiere rodearse de amigos que de gente idónea. Eso ya se vio antes con la gestión del ahora exministro, Matías Cánepa. Durante muchos años estuvo al frente de Educación, pero las escuelas de Salta vivieron la peor de las etapas. El nivel educativo cayó a niveles impensados, difíciles de remontar.
Otro amigo que también estuvo al lado de Sáenz fue el también exministro Mario Ernesto Peña, en Turismo. Él renunció antes de ser despedido por su pésima gestión. Llevando a Salta a los peores índices en el sector, lo que le valió de la pérdida de visibilidad ante los ojos del mundo.
Son dos casos en donde los amigos de Gustavo Sáenz estuvieron al frente de importantes cargos ofrecidos por el mandatario que terminaron arruinando no solo a la provincia, sino también el presente y el futuro de los salteños. Esta vez ¿Ocurrirá lo mismo? Habrá que esperar y ver cuáles son los antojos de Sáenz, siempre sin pensar en lo que a los salteños les hace falta.