SALTA – Tras más de cuatro horas atrincherado arriba de su auto, el conductor del taxi que estaba en infracción, decidió acceder a la multa. Todo terminó en paz, puesto que trasladó su vehículo hasta una sede en donde recibirá la sanción. Pero lo llamativo fue el enorme despliegue policial que se llevó a cabo en la zona.
Infantería llegó en uno de los móviles nuevos. Los agentes se bajaron con los escudos a custodiar el vehículo, previendo algún tipo de actitud por parte de los otros choferes que se acercaron a brindar su apoyo al chofer. También se acercó personal de la comisaría segunda.
Se reforzó con la presencia de los Bomberos, que llegaron en una autobomba, por si la situación requería su intervención. Tras varias horas de negarse a bajar del auto, el chofer decidió mover el vehículo que había sido parado en Belgrano y Mitre, una de las avenidas más importantes y transitadas de Salta.
Todo terminó en paz
Se vivieron momentos de extrema tensión, no solo por la presencia de tantos oficiales de seguridad. Para los salteños, el despliegue fue desmedido, teniendo en cuenta que se trataba de un conductor encerrado en su propio auto.
Por parte de los choferes que se acercaron a la zona a manifestar su apoyo, nunca mostraron intenciones de crear algún tipo de disturbios, sino todo lo contrario, relataron testigos a este medio, que llegó con la primicia.



