SALTA – Una decisión tomada por Cristina Fiore desde el Ministerio de Educación, despertó una gran polémica en los docentes salteños. Mediante un comunicado en redes sociales, se determinó cesantear a los docentes que acamparon durante 130 días debido a una protesta realizada en el año 2023.
Fiore fue con los botines de punta e inició un sumario administrativo a estos docentes, excusándose en que la protesta generó un gasto de $250.000.000 y que no existía una causa válida para que abandonen las aulas. También tomó la medida como una causa justa para los 30.000 docentes que trabajan día a día para la educación de los salteños.
La cesantía habría sido determinada bajo un gran periodo de investigación en la que se acusa a docentes de abandonar sus aulas mientras se encontraban trabajando en el sector privado y debido a la prolongada manifestación en la Plaza 9 de Julio donde los mismos se encontraban acampando.
En su red social X, la ministra se expresó: “hoy concluyó el proceso sumarial iniciado en enero del año pasado para evaluar el accionar de un grupo de docentes que, de manera unilateral y sin ningún amparo legal, dejaron de dar clases por más de 130 días durante 2023, generando un daño de más de $250.000.000 a la provincia”.
Cristina Fiore, desde la persecución de docentes a los bajos sueldos educativos
No es la primera vez que se persigue a docentes en la provincia. Año a año se realizan manifestaciones para pedir por sueldos competentes en el sector educativo. Los educadores son uno de los trabajadores con los sueldos más bajos, pese a acumular antigüedad y trabajar incansables horas dentro y fuera del aula. Hace no mucho tiempo se vivió una gran represión hacia docentes mientras medios oficialistas callaban la noticia.
La postura de Cristina Fiore es clara. Perseguir, reprimir y dejar sin trabajo a cientos de docentes salteños. Mientras tanto los sueldos siguen siendo bajísimos dentro del aula mientras que, en el ministerio, la realidad es totalmente distinta.