SALTA – La persecución de la Municipalidad de Salta a conductores que prestan servicios de Uber, no se detiene. Se realiza en concordancia con la policía vial. Hoy detuvieron a dos conductores de Uber en dos controles realizados por autoridades de tránsito.
La municipalidad tiene una obsesión con los conductores de Uber. Constantemente se los está persiguiendo y se ve lejos la posibilidad de establecer la regularización de su trabajo. Los conductores salen a trabajar sabiendo que existe la posibilidad de que los detengan y que les retengan el vehículo. Muchas veces se montan operativos sumamente exagerados para detener a estas personas.
En la jornada de hoy se realizaron controles viales y se detuvo a un conductor que utilizaba la aplicación de Uber Moto en Avenida San Martín. Otro conductor fue sorprendido en el ex peaje Aunor, cuando transportaba pasajeros en su automóvil. Ambos vehículos fueron retenidos y los conductores van a tener que pagar una multa. Este tipo de operativo lo realizan en conjunto la Dirección de Seguridad Víal y la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT).
La obsesión de la Municipalidad con los trabajadores de Uber
Desde hace tiempo que la municipalidad viene persiguiendo a trabajadores informales del transporte. Recientemente se dio el caso de un conductor que se atrincheró en su auto en pleno centro, y la policía montó un escenario insólito con personal de Infantería, Seguridad Vial y hasta un autobomba de los bomberos.
Constantemente se ven este tipo de operativos innecesarios y la persecución de conductores que buscan una forma de trabajar en medio de una crisis económica que golpea fuertemente a los salteños.
La policía decide secuestrarle los vehículos e imponerles multas, con una clara intención de recaudar más fondos, mientras golpean el bolsillo de la gente. La municipalidad gasta sus esfuerzos en perseguir trabajadores y mientras tanto la inseguridad aumenta cada día y los siniestros viales también. Esto deja en claro que la principal preocupación municipal es perseguir y recaudar.