SALTA – Durante esta semana se dio a conocer el ranking de los diputados nacionales que se destacaron por sus performances en el Congreso de la Nación. Es decir, los que hablaron durante las 20 sesiones que se llevaron a cabo durante el año pasado. Pero entre ausencias y silencios, dos de los tres diputados representantes de Gustavo Sáenz, están entre los de peor performance, ocupando los últimos puestos con menos palabras.
Según el informe emitido por el sitio Parlamentario, quien se quedó con el último puesto fue la diputada Yolanda Vega. Se sabe que, desde que ocupa una banca, nunca se la escuchó defender ningún proyecto, ni hablar de defender los derechos de los salteños. Al igual que Outes, que quedó en el puesto 165 con 1655 palabras emitidas durante el 2024. El resto de los legisladores salteños tuvieron participaciones de la media para arriba.
Los otros se encolumnaron entre los primeros 100. El diputado Carlos Zapata, de La Libertad Avanza, fue el que tuvo la mejor participación. Se ubicó en el puesto 43 del ranking siendo el legislador salteño con más interacción en el reciento con 8.447 palabras pronunciadas. En segundo lugar quedó la legisladora provincialista Pamela Calletti ocupó el puesto 63 en el ranking con 6.815 palabras. Por su parte, Emiliano Estrada, de Unión por la Patria, se posicionó en el puesto 67 con 6.325 palabras.
Otro representante de La Libertad Avanza, Julio Moreno Ovalle, quedó en el puesto 73 con 5.825 palabras. Sorpresivamente, Emilia Orozco, que se mostró como la más combativa dentro del bloque libertario, quedó en el puesto 91 con 4.621 palabras, dejando en claro que, gritar no le suma palabras ni le mejora la performance ante los ojos de los salteños. Que en estos momentos no necesitan a políticos que griten y acusen, sino soluciones concretas y rápidas. Algo que, hasta el momento, no llegó de ninguno de los bloques.
Hasta el momento, los salteños están muy disgustados con la representación salteña en el Congreso de la Nación. No basta contar la cantidad de palabras que se dicen o gritan en la Cámara Baja si no se logra algo concreto que les traiga un poco de alivio. El descontento con todos los diputados es parejo.