SALTA – Se conoció una escandalosa denuncia por parte de una vecina de Tartagal hacia un concejal por aprietes. El edil Luis Rivero habría presionado a la vecina para que vote a su candidato en las elecciones del centro vecinal del barrio San Antonio. El polémico hecho se habría producido en la jornada de ayer.
El barrio San Antonio de Tartagal, está por elegir una nueva autoridad para comandar el centro vecinal. El insólito hecho involucra al concejal Luis Rivero quien fue denunciado por una vecina debido a realizarle presiones para votar a su candidato Orlando Salinas. Rivero le habría prometido en el pasado la construcción de un baño para el hijo con discapacidad de la vecina.
La vecina habló con un medio local de Tartagal y denunció que el edil y el candidato barrial se apersonaron en su casa porque tenía una postura contraria a Salinas: “ayer, como a las 15:30, tuve dos hombres de visita: uno de ellos era el concejal Rivero y el señor Orlando Salinas. Me buscaron en mi casa porque les habían dicho que yo estaba en contra de ellos. Me pidieron que cambiara mi postura para que ganara el señor Salinas”.
La mujer también mencionó que intentaron comprar su voto con la colocación del baño para su hijo que ya había sido prometida anteriormente y la cual había sido ignorada por la municipalidad pese a presentar la documentación necesaria: «me dijo Luis ‘vos tenés esa copia, me la pasas’ y me dijo que me iba a dar todo eso, si los apoyaba a ellos«.
La denuncia de la vecina de Tartagal
La mujer denuncia formalmente a Luis Rivero por los aprietes realizados y también por querer comprar su voto con la promesa del baño. La vecina también afirma que tiene testigos sobre los aprietes: «lo hicimos por el bienestar de mis hijos y el mío. Tengo testigos de que fueron Orlando Salinas y Luis Rivero quienes vinieron a mi casa. No puedo hablar mal de un funcionario si no fuera cierto».
Este caso revela lo que sufren las personas del interior debido a la influencia política de los funcionarios municipales y por las promesas falsas que se realizan aprovechando la necesidad de los vecinos. El caso de Luis Rivero es aberrante y demuestra la corrupción política que hay en Tartagal.