SALTA – La crisis económica sacude a la educación en Salta y produjo que el Colegio Domingo Savio tenga que cerrar sus puertas. Pese a reiterados intentos por parte de la comunicad educativa, la institución afirmó que bajará la persiana previo al inicio del ciclo lectivo 2025.
Con este cierre, el Colegio Domingo Savio deja a 250 chicos que tendrán que buscar otro establecimiento para poder estudiar. La lamentable decisión se debe a la crisis económica actual que atraviesa la educación privada y al contexto inflacionario que vive el país.
Esto genera una gran preocupación también para el personal del colegio, donde un grupo de entre 40 y 50 docentes se quedan sin trabajo, así como también directivos, autoridades y personal de maestranza. Esta situación también afecta a los proveedores tales como librerías y transporte escolar, que también sufrirán un impacto económico debido al cierre.
El cierre del Colegio Domingo Savio, es resultado del abandono estatal hacia colegios privados, en un panorama en que es difícil mantener una institución con los gastos de personal, alquiler, impuestos y servicios. Hace un tiempo se había dictado una instancia de quiebra hacia la institución, pero sin embargo había logrado sortear el cierre. Ahora termina cerrando sus puertas producto de la crisis económica y la falta de apoyo del Estado.
La dura realidad de los colegios privados de Salta
Son muchos los colegios que atraviesan una realidad compleja en Salta debido a los costos para mantener sus establecimientos y también por la crisis económica que genera que varios alumnos se cambien de institución por no poder pagar las cuotas. Otro ejemplo de esta crisis, ocurre en el Instituto Nuestra Señora del Carmen, donde los docentes están pensando en formar una cooperativa para hacerse cargo del establecimiento y evitar el cierre.
Los colegios privados de Salta viven con la constante amenaza del panorama económico. Las matrículas bajan cada año y tienen que hacer grandes maniobras para evitar la quiebra. La falta de apoyo del Estado es muy evidente y está golpeando gravemente al sector educativo. Las políticas económicas actuales también afectan, con costos imposibles de pagar para la mayoría de los establecimientos.