SALTA – Lo que debía ser un día de felicidad y de agasajo, para una joven oficial de la Policía de Salta, esa que el secretario de Seguridad, Nicolás Avellaneda, asegura que es una de las mejores del país, fue víctima de un ataque de furia de su expareja, que también pertenece al cuerpo policial. Para evitar una tragedia, se necesitó la colaboración de seis patrulleros.
De acuerdo a la información brindada por El Once, el agresor es un policía que, actualmente está suspendido por una investigación que pesa sobre él. Impulsada por el área de Asuntos Internos, el hombre no habría soportado la idea de que su expareja, rehiciera su vida y se mostrara feliz y enamorada con su nuevo novio.
Según se informó al efectivo policial le dio un ataque de nervios e intentó hacerse daño. Su expareja vive en el primer piso, mientras él en la planta baja de un edificio en el barrio El Huaico. Fue allí en donde el hombre despechado la encontró junto a su nueva pareja. Le habría pedido que se retirase, pues no quería verla siendo feliz. Ante la lógica negativa de la joven, se desató el drama.
La llegada del personal del GOPAR y otras divisiones lograron que el hombre desista de sus intenciones y quedó a disposición de la justicia. Una vez más, la Policía de Salta vuelve a dar la nota. Pero no por las razones correctas. Por fortuna, todo terminó bien para ambos lados, para la joven que no hace otra cosa que rehacer su vida y para el efectivo policial que atentó contra su vida. Recibirá la ayuda y la contención necesaria.