SALTA – El malestar del ministro de Salud de Salta, Federico Mangione, con Nación es cada vez más evidente. Esta vez, el funcionario cuestionó la falta de interés de la gestión de Javier Milei en cuestiones vacunatorias. Al respecto, manifestó temor, puesto que considera que a nivel nacional están desentendiéndose de un tema más que importante.
Previo a plasmar su malestar, Mangione habló sobre la importancia de la vacuna, ya que dejó inaugurada la campaña de vacunación contra la gripe en toda la provincia: “Comenzamos a vacunar contra la gripe en toda la provincia, recuerden que las vacunas salvan vidas y a partir de hoy ya se encuentra disponible en todos los hospitales, centros de salud y vacunatorios públicos, donde se la administra de manera gratuita a toda la población objetivo”.
Una vez terminado el acto protocolar y las declaraciones políticamente correctas, ante la prensa, el ministro de Salud se despachó: «La baja vacunación me preocupa, pero mucha baja de todo. Nación se está lavando las manos y eso me preocupa muchísimo. Estamos en una situación económica compleja en toda la provincia», sostuvo.
«Me junté con ministros de las principales provincias del país y todos estamos con la misma sensación, no obtenemos respuestas. Nación se está desentendiendo diciendo que Provincia debe hacerse cargo de la vacunación, pero somos una Nación federal”, expresó Federico Mangione.
Federico Mangione sobre el IPS
Semanas atrás, Mangione, mencionó que en el IPS hay grandes problemas correspondientes a la sobreprestación y al uso indebido de carnets por parte de los afiliados. También afirma que la compleja situación financiera de la obra social se debe a la falta de regulación efectiva. Estas cuestiones ya fueron denunciadas por el ministro en otros organismos estatales.
En cuanto al mal uso de los carnets, Mangione resaltó que muchos afiliados le prestan a otras personas que no tienen cobertura médica. De esta manera, estas personas logran acceder a los beneficios del IPS sin afiliarse. Según el ministro de Salud, esto genera un gran gasto para la obra social debido a la recurrencia de estas prácticas.