SALTA – (Diego Nofal).- De la mano de Gustavo Sáenz, Salta se prepara para una nueva estafa electoral disfrazada de comicios. Es que desde que existe esta suerte de ley de lemas encubierta, llamada “colectoras electorales”, Salta dejó de ser una provincia democrática. Para convertirse en un engaño permanente a los votantes. Un sistema que además de atentar contra la base republicana, permite la infiltración del narcotráfico en la discusión electoral de la provincia.
Pero hagamos un análisis pormenorizado de estas tesis. Primero, las colectoras electorales se inventaron para evitar que los partidos políticos decidan puertas adentro sus internas. Es decir que, en principio, ya le estamos cargando al Estado, que soporta todos los gastos de la elección, una cuestión que debería resolverse puertas adentro de cada una de las agrupaciones que quieran presentarse a elecciones.
Pero, además, si todas las colectoras se utilizan para impulsar a un único candidato, estaríamos hablando de la cuestionadísima e inconstitucional ley de lemas. Para que quede claro, la ley de lemas es utilizar varias líneas electorales partidarias, para impulsar a un único candidato. Esto es lo que hizo, ni más ni menos, Gustavo Sáenz llevando un solo candidato a senador. Pero varias líneas colectoras que impulsen a Bernardo Biella hacia la Cámara alta provincial.
Esto genera una doble estafa electoral por un lado que sean los contribuyentes salteños los que resuelvan una interna partidaria y, por el otro, que votantes de líneas antagónicas terminen impulsando al mismo candidato a senador. Esto podría ser un tubo de ensayo de cara al 2027 cuando se resuelva quién seguirá administrando los destinos institucionales de nuestra provincia.
Gustavo Sáenz y el narcofinanciamiento electoral
Otro de los temas que plantea la ley de colectoras o está neoley de lemas es el del financiamiento electoral. Porque, en este caso, el dinero que se destina para financiamiento electoral de los partidos políticos, no sería suficiente para alimentar a todas las líneas internas. Ahí es donde se abre la puerta para el financiamiento privado y los partidos quedan expuestos a que el dinero del narcotráfico se infiltra en la política vernácula.
Recordemos que hace poco se extendió la intervención del municipio de Aguas Blancas, so pretexto de que no pudo depurarse un padrón de apenas 2300 electores. “Si se hacen elecciones ahora ganaría el narcotráfico” confesó Adrián Zigaran, interventor de la comuna. Lo que el Gobierno de Gustavo Sáenz no quiere decir es que el narcotráfico está financiando los partidos políticos, tanto opositores, como oficialistas. En gran parte es culpa de esta ley de colectoras que obliga a los partidos a salir a buscar financiamiento externo.
Poca integridad electoral en Salta
De acuerdo al Mapa de Integridad Electoral, un estudio realizado por Transparencia Electoral hace un par de años, con el fin de evaluar la calidad de las elecciones y la democracia a nivel subnacional y formular recomendaciones, el índice de integridad electoral de Salta es de 0,76. Es decir, que tiene un nivel medio a bajo de integridad. Las provincias que se acercan a cero cuentan con mayor integridad electoral, mientras que las provincias que más se alejan del cero del índice total son menos íntegras electoralmente.
Este índice se toma en cuenta los siguientes indicadores: monitoreo de medios, percepción de apoderados y especialistas, el índice de democracia subnacional, composición de legislaturas provinciales y legislación de paridad, en todos esos ítems Salta está muy flojo y con tendencia a empeorar. Mientras no haya un sinceramiento electoral en Salta será muy difícil hablar de democracia.