SALTA – Para el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, el Plan Güemes es un emblema para la provincia de Salta. Es el fiel reflejo de la lucha contra el crimen organizado en las fronteras. Pero en la ciudad Capital ¿Quién cuida a los vecinos? Robos, zona roja, liberada, son algunos de los graves problemas a los que se enfrentan a diario.
Ante toda esta violencia, los vecinos de Salta deben lidiar con la falta de preparación de la Policía de Salta. Durante esta mañana, un grupo de vecinos se presentó en las oficinas del 911, reclamando por una zona roja con la que deben convivir desde hace un tiempo. Escenas de sexo explícito, venta y consumo de droga a la luz del día. Delante de menores de edad que se cruzan con esas imágenes antes de ir a la escuela.
Los vecinos del macrocentro de Salta piden la presencia de una garita policial, de algún efectivo de las fuerzas de seguridad que brinde tranquilidad a un barrio tomado por el descontrol. Aseguran que la gente se apostó en esa zona a consumir drogas y provocar disturbios. Vivir con miedo y aislados es a lo que se enfrentan los salteños.
Ayer en gobernador Gustavo Sáenz se mostró junto a la ministra de Educación de Salta, Patricia Bullrich, para anunciar la segunda parte del Plan Güemes. Todos los esfuerzos están puestos en controlar las fronteras, pero en la ciudad capital, los vecinos no viven por miedo a que los asalten.
Nadie vela por su seguridad. Piden respuestas, que alguien los proteja, pero nadie los escucha. Marchan, cortan calles, reclaman y son ignorados. La Policía de Salta no da abasto con la cantidad de denuncias que recibe por día sobre hechos delictivos. Tristemente, los salteños transitan sus días en la ciudad tomada por la inseguridad.