SALTA – En tiempos en donde la sociedad está más que vulnerable, con una situación económica complicada. Incertidumbre política y muy pocas ganas de escuchar a los políticos repetir las mismas promesas, la diputada convertida al saencismo, Griselda Galleguillos, no tuvo mejor idea que aportar violencia a la Cámara de Diputados. Una cámara que, de por si, no aporta nada bueno a los salteños, se vio empañada con una catarata de insultos desmedidos.
Siguiendo el mismo estilo violento, poco democrático y autoritario que mantiene el presidente Javier Milei, Galleguillos decidió sumar su granito de arena para que la gente sepa que ella es diputada provincial. Atacó a sus pares y a los senadores llamándolos vagos, parásitos, inútiles y demás.
Hay muchos factores que no tuvo en cuenta la diputada de Rosario de Lerma. Por ejemplo, que desde el espacio que ella integra, Frente Liberal Salteño saencista, llevan como primer candidato a un exfuncionario de Sáenz como candidato a senador. También está la polémica Alba Quintar, que busca llegar a la Legislatura. La pregunta es ¿Ellos también son parásitos, vagos e inútiles? ¿O solo lo son aquellos que no comulgan con sus ideas?
Sus declaraciones no pasaron inadvertidas para la diputada Laura Cartuccia, quien no dudó en pedir la conformación de una comisión investigadora. “Pido una cuestión de privilegio en virtud de las declaraciones pérdidas públicamente por la diputada Griselda Galleguillas, en la que se refirió a esta Cámara como un espacio de inútiles, de parásitos, de ñoquis, de cargos fantasmas y de asesores truchos”, dijo Cartuccia.
Luego agregó: ”Estas afirmaciones no son una cuestión política, sino que son un agrario generalizado y que mancha la tarea de cada uno de nosotros, fundamentalmente de cada uno del personal que trabaja en esta Cámara de Diputados”.
Lejos de hacer un mea culpa o de bajar los decibeles, Griselda Galleguillos no solo ratificó sus dichos, sin presentar ninguna prueba que pudiera sostener lo que acusa, sino que atacó a su par. La trató de “doña”, en una clara intención de destrato total. Raro en una mujer que suele exigir igualdad de condiciones dentro de la Legislatura.
“Yo no me voy a retractar, sigo sosteniendo que son unos vagos y unos parásitos, demostraré a la gente con hechos. Me asombra mucho esta señora mayor, ¿no?, que podría ser mi madre, la Doña. Ella pertenece a la vieja política, tiene el atrevimiento de hablar de moral y de ética. Dijo cosas como manchar la tarea legislativa. Doña, usted tiene más mancha que un tigre”, le digo Galleguillos.
Una vez más, el debate en la Cámara de Diputados de Salta no existe. Nadie se preocupa por llevar un tema que permita un intercambio de ideas, sin agravios. La diputada Galleguillos no hizo más que gritar un discurso tribunero, de esos que le molestaba cuando Gustavo Sáenz lo hacía y hoy los aplaude. Una situación lamentable.