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Salta

Manuela Arancibia querella a Estrada por un vídeo y no a Chibán por acusarla de ladrona

La gestión de la ministra de Turismo de Salta, Manuela Arancibia, parece haberse transformado en un cuentito de burócratas mal escrito.

Manuela Arancibia

SALTA (Diego Nofal).- La gestión de la ministra de Turismo de Salta, Manuela Arancibia, parece haberse transformado en un cuentito de burócratas mal escrito. El último capítulo involucra audios jugosos, denuncias selectivas y una aparente fascinación por los tribunales que supera con creces su interés por reactivar un sector clave.

Todo comenzó cuando Sergio Chibán, nada menos que el titular de la Agencia Salta Deportes, soltó la bomba en un audio. Acusó a la ministra, de «chorear» la módica suma de diez millones de pesos. Un epíteto financiero que, sin duda, no figura en los manuales de contabilidad pública.

Ante semejante torpedo lanzado desde dentro del propio barco oficialista, Arancibia declaró con solemnidad que había corrido rauda y veloz hacia la Justicia. Presentaría, dijo, todos los papeles y justificativos necesarios para limpiar su nombre y sepultar los dichos de Chibán bajo una montaña de documentación impecable. Una narrativa reconfortante, de manual.

El problema, ese detalle incómodo, es que en los pasillos judiciales reina un silencio ensordecedor. Nadie sabe en qué fiscalía aterrizó tan crucial presentación, qué juzgado tiene el honor de custodiar esas pruebas irrefutables. El sistema informático luce tan limpio de referencias a esta supuesta aclaratoria ministerial como la camilla del masajista de Emiliano Durand.

Mientras su defensa documental contra la acusación de robo sigue siendo tan esquiva como las palomas de la plaza, Manuela Arancibia, la alumna estrella del gobernador Gustavo Sáenz, decidió cambiar de táctica. Optó por sumarse con entusiasmo al pasatiempo favorito de ciertos funcionarios perseguir opositores políticos.

Su blanco elegido fue el diputado Emiliano Estrada, contra quien presentó una denuncia por fake news. El delito, un video donde simplemente se menciona su nombre. Parece que la gravedad de la ofensa es directamente proporcional a la cercanía del crítico con el oficialismo. Chibán acusa de ladrona, silencio. Estrada menciona, denuncia penal. Curiosa escala de valores.

La gestión de Manuela Arancibia que no brilla ni destaca

Uno no puede evitar preguntarse si la ministra Arancibia no tendrá cosas más apremiantes que hacer. Salta, por segundo año consecutivo, ve cómo el turismo se le escapa de las manos como agua entre los dedos. Los vecinos de Jujuy, con una gestión turística aparentemente más dinámica, o al menos más visible, se llevan la torta. Mientras tanto, la titular del área parece más ocupada en recorrer juzgados y asistir a actos de dudoso impacto que en diseñar una estrategia seria para recuperar visitantes. Su agenda judicial parece más cargada que su calendario de promoción turística.

Bajo su mandato, y el del gobernador Sáenz en general, Salta ha perdido su cetro como referencia turística indiscutible del norte argentino. Es un declive tan evidente como la falta de propuestas concretas de la ministra. Hasta ahora, no se conoce un plan maestro, una idea brillante, ni siquiera un folleto particularmente inspirador que coadyuve al crecimiento turístico. Nada que sugiera una visión más allá de la supervivencia del día a día. Su energía, al menos la visible, se invierte en otros menesteres.

Los deberes de un ministro de Turismo suelen incluir promocionar paisajes, facilitar la llegada de visitantes, apoyar a los prestadores locales. Los deberes que Arancibia parece cumplir con mayor diligencia son otros. Presentar denuncias contra adversarios políticos parece ocupar un lugar destacado en su lista de prioridades. Es una especialización peculiar, quizás única en el país. Mientras la provincia languidece turísticamente, ella perfecciona su técnica para redactar querellas. Una dedicación digna de mejor causa, sin duda.

El contraste es tan absurdo que raya en lo sarcástico. Mientras la acusación grave de un funcionario colega duerme el sueño de los justos en algún limbo judicial desconocido, un video de un opositor merece toda su artillería legal. Salta necesita desesperadamente una estrategia turística agresiva, una ministra presente, ideas innovadoras. Lo que tiene es una experta en litigios selectivos.

Quizás su legado no sea el de haber revitalizado el turismo salteño, sino el de haber establecido un récord en denuncias por mención. Un futuro poco prometedor, tanto para su cartera como para los salteños que dependen de ella. El verdadero «choreo» podría ser el del tiempo y los recursos dedicados a batallas personales en lugar de al bienestar provincial.