SALTA – La concejal Inés Bennassar desató una intensa polémica en Salta al solicitar tratamiento urgente para su proyecto municipal. Su iniciativa busca evitar modificaciones al logo o escudo de la ciudad con cada cambio de gestión. Bennassar argumenta que los símbolos deben permanecer estables, representando continuidad institucional para los ciudadanos. Su prisa por discutir el tema generó sorpresa y críticas iniciales.
Lo que quizás ignora la concejal Bennassar es una distinción fundamental en la identidad visual de Salta. Cambia con frecuencia la imagen institucional, es decir, el diseño gráfico utilizado para comunicación oficial. El escudo de armas histórico de la ciudad permanece prácticamente inalterado desde hace casi un siglo. Solo se le aplicó una ligera modificación reciente, eliminando un elemento considerado ofensivo para los pueblos originarios. Este hecho histórico parece no haber sido considerado en su propuesta.
Pese a esta realidad documentada, la edil insistió con su proyecto para modificar el escudo municipal. Inclusive reclamó preferencia para su tratamiento parlamentario inmediato. Lo que Inés Bennassar proponía específicamente era organizar un concurso público. Los salteños podrían presentar diseños para un nuevo escudo representativo de la ciudad. Esta idea fue percibida como un ataque directo a tradiciones centenarias muy arraigadas.
Una idea que al instante sembró críticas
Al respecto se pronunció con dureza el ex secretario de Cultura de la Provincia, Gregorio Caro Figueroa. Caro Figueroa afirmó que María Inés Bennassar “tiene más que una idea, tiene una obsesión. Su meta sería eliminar de un plumazo, mediante una ordenanza, el histórico escudo de Salta. Lo haría usando el absurdo pretexto de que el símbolo se ha quedado obsoleto”. “Para fundamentar su disparate asegura apoyarse en opiniones de historiadores anónimos”, aseguró el historiador.
“La arrogancia suele ir de la mano de la ignorancia”, sentenció el ex funcionario. Calificó a la edil como más dotada de fanatismo ideológico que de información. Añadió que busca notoriedad más que prestigio genuino. “Ignoraría que Salta cuenta con media docena de academias e institutos históricos, dos universidades y archivos. También omitió al experto Leandro Plaza Navamuel, graduado universitario en Heráldica. Mal les pese a seudo progresistas, ellos desprecian lo que no conocen”, señaló.
Caro Figueroa culminó con una crítica contundente hacia la propuesta de Bennassar. “No imagino que, con su grotesca iniciativa, la concejal busque pasar a la Historia. Su método sería, precisamente, falsificando la Historia misma que pretende modificar”, espetó el exfuncionario. El proyecto, al buscar reemplazar el escudo centenario por un diseño nuevo, enfrenta un sólido muro de rechazo. La polémica evidencia la profunda sensibilidad que despiertan los símbolos identitarios en Salta. Bennassar acumula enemigos por una iniciativa que muchos consideran innecesaria y mal fundamentada.