SALTA – El exgobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, confirmó su candidatura a senador nacional por esa provincia para las elecciones de octubre. En una entrevista otorgada a un medio porteño, Urtubey delineó sus críticas al Gobierno nacional y fundamentó su decisión de volver a la política activa. Aseguró que su regreso responde a una responsabilidad ética y no a ambiciones personales. La sociedad salteña, según él, “reclama propuestas sólidas frente a la actual coyuntura”.
Urtubey cargó duramente contra el modelo económico del presidente Javier Milei. Afirmó que un sistema tan excluyente, que margina a dos tercios de la población, es inviable en democracia plena. La única forma de sostenerlo, advirtió, “es mediante la restricción progresiva de las libertades ciudadanas. Esa lógica autoritaria -insistió- explica los recientes ataques a medios de comunicación. La historia demuestra un patrón peligroso, primero se silencian voces, luego se vulneran derechos”.
El exmandatario vinculó directamente las políticas económicas con un deterioro institucional. “Las operaciones judiciales selectivas y las proscripciones políticas son parte de una secuencia previsible. Un país que abandona a su gente, inevitablemente recurre a métodos coercitivos para mantenerse” sostuvo Juan Manuel Urtubey. Esa deriva, alertó, pone en jaque las bases mismas del sistema democrático argentino.
Sobre su postulación como senador
Sobre su postulación al Senado, Urtubey fue enfático al descartar motivaciones personales o ansias de poder. Recordó que su primer mandato legislativo nacional fue hace más de treinta años, allá por 1993. Su retorno, argumentó, obedece a “un llamado de conciencia”, su trayectoria y una demanda social palpable. Incluso declaró ser el principal interesado en no candidatearse si surgiera una alternativa más competitiva. «Soy el primer interesado en no ser candidato si hay alguien más competitivo”, señaló tajante. Hoy, lamentó, esa figura no existe, y la ciudadanía espera liderazgos firmes.
Para enfrentar con éxito al gobierno de Milei en octubre, Urtubey planteó una estrategia de dos pasos. Lo primero y urgente, subrayó, es detener lo que llamó «la motosierra» contra los derechos y la economía popular. Solo después, afirmó, se podrá construir una propuesta alternativa superadora. Criticó la autorreferencia de algunos sectores políticos, más enfocados en pugnas internas que en la eficacia electoral. Ganar, sentenció, “exige priorizar candidatos con real capacidad de convocatoria, no los menos competitivos”.
El llamado de Juan Manuel Urtubey
Urtubey cerró haciendo un llamado a la unidad y la pragmatismo dentro de las fuerzas opositoras. Reiteró que su disposición a competir nace de una ausencia de opciones más fuertes en el panorama actual. La prioridad absoluta, concluyó, debe ser presentar un frente capaz de ganar y ofrecer una salida a la crisis. Su mensaje final fue una convocatoria a superar egos en pos de un objetivo común, derrotar un proyecto que considera excluyente y peligroso.