SALTA – La carrera para llegar bien afilado a las elecciones está por terminarse. A días del cierre de listas para las elecciones de octubre, los diputados de Gustavo Sáenz marcaron una sorpresiva distancia con el presidente Javier Milei. Durante el inicio del período lectivo, los legisladores se mostraron alineados con la gestión libertaria, pero ahora decidieron marchar distancia.
Y esa distancia se traduce habiendo votado a favor del financiamiento universitario y del Hospital Garrahan. Yendo directamente en contra de los vetos que el Ejecutivo quería alcanzar. La jugada llamó la atención no solo por el contenido de las leyes, sino por el momento político en que se produce.
No es novedad para nadie que los diputados de Gustavo Sáenz se mostraron a favor de otorgarle gobernabilidad a Milei. Como cuando decidieron ausentarse de la sesión que conformaría una comisión para investigar el caso $LIBRA. Convencidos de mantener una buena relación con el Presidente, decidieron ausentarse en ese momento.
Esta ausencia y otras actitudes por parte de los tres saencistas generaron que incluso dirigentes de peso, como Cristina Kirchner, cuestionaran que se proclamasen peronistas si votaban todo a favor del presidente. Sergio Leavy, senador nacional, también los criticó por lo mismo.
Luego de estas actitudes, que para los salteños fue un claro aval a un blindaje a Javier Milei, Pablo Outes, Pamela Calletti y Yolanda Vega eligieron ponerse del lado de la oposición, es decir, del kirchnerismo. De esta forma rechazaron, la avanzada libertaria que buscaba frenar fondos clave para la educación y la salud pública.
La pregunta que sobrevuela en la política salteña es inevitable: ¿Qué cambió? ¿Es una muestra de autonomía o una jugada electoral? La respuesta parece estar pegada en el calendario, con un círculo rojo en la fecha 26 de octubre.
Quien se mostró a favor de la educación y la salud pública desde un primer momento, acorde con su bloque, fue el diputado Emiliano Estrada. Anoche también votó a favor del financiamiento, pero sin contradicciones previas.
Los legisladores del oficialismo provincial deberán explicar por qué recién ahora se oponen a Milei. El costo político de haberse subordinado durante meses ya está hecho. La sociedad toma nota. Y en octubre, será tiempo de pasar factura.