SALTA – Las concejales Inés Bennassar y Paula Medici están nuevamente en la mira por otro hecho lamentable que no podría estar más alejado de su rol como funcionarias. Ahora, se les suma una acusación por agresiones a la fundación Hogar Instituto de Rehabilitación del Paralítico Cerebral (Hirpace). Estas se habrían dado durante un encuentro que buscaba reconocer, mediante un expediente, la maratón solidaria «Corro con vos» que la institución realizará el 31 de agosto.
Las autoridades de Hirpace, entre ellas la presidenta de la Comisión Directiva, Amalia Peralta, se reunieron el viernes 7 de agosto con los concejales que conforman la Comisión de Salud, Deportes, Infancia, Juventud y Tercera Edad (grupo que preside Inés Bennassar), para dejar asentado formalmente el evento deportivo.
Sin embargo, el encuentro no salió bien. Según divulgó el periodista Oscar Correa, los miembros de la organización «salieron llorando por el maltrato sufrido en la Comisión de Deportes». De esta manera, al Concejo no le importó agredir a una organización clave en la provincia, que ya de por sí trata de darles una mejor calidad de vida a las personas con parálisis cerebral.
«Según dicen, presentarán nota quejándose por el trato de dos concejales: Inés Bennassar y Paula Medici. Los antecedentes las condenan porque ya fueron denunciadas por maltrato por los propios empleados del Concejo», agregó Oscar Correa.
Más maltratos y papelones
El hecho que menciona Correa salió a la luz hace un mes, aproximadamente. Algunos trabajadores del Concejo señalaron a las dos representantes de Gustavo Sáenz Conducción (GSC) por «descalificaciones» durante las reuniones, referidas al desempeño de ellos. Tras semanas de destratos, los empleados se cansaron y dieron a conocer los manejos de las ediles y su cuestionable forma de relacionarse laboralmente.
Pocos días después, precisamente el 12 de julio, Inés Bennassar desató una intensa polémica en Salta. Fue noticia en todos lados al solicitar tratamiento urgente para su proyecto municipal para cambiar el escudo de armas histórico de la ciudad. Cabe destacar que este permanece prácticamente inalterado desde hace casi un siglo. No obstante, lo único que se altera siempre es el uso que hace cada gestión municipal de ese escudo para sus estrategias comunicacionales. En resumen, confundió historia con política de turno. Como era de esperarse, su idea fue rechazada casi de lleno, ya que fue percibida como un ataque directo a tradiciones centenarias muy arraigadas.