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Salta

Gustavo Sáenz juega, aunque mire para otra cancha

La mesa de la política salteña se ha movido mucho en las últimas semanas y ya se sabe que el Gobernador estará en la cancha

Gustavo Sáenz

SALTA (Diego Nofal).- El gobernador Gustavo Sáenz ha entrado de lleno en la arena electoral aunque insista en que no está metiendo mano en el barro electoral, lo que ha generado muchas dudas. Se parece al vecino nuevo parado al costado de la canchita del barrio, con sus botines puestos y diciendo que no tiene ganas de jugar. Lo hace por las dudas no lo inviten al picado o, peor aún, lo hace por las dudas se anime a jugar y sea un desastre nivel Cavani o Borja. Esa es precisamente la analogía que podemos aplicar al actual mandatario.

Esta situación política se torna más curiosa cada día que pasa, porque Gustavo Sáenz ya presentó su equipo de trabajo que se enfrentará a las urnas. La mesa de la política salteña se ha movido mucho en las últimas semanas y ya se sabe que el Gobernador estará en la cancha aunque haya llegado al partido con mocasines. No obstante, el mandatario continúa manteniendo que no jugará estas elecciones y que les dará a sus dirigentes total libertad para competir.

Sáenz alberga dos temores principales que lo acosan en estas complejas horas. El primero es, sin lugar a dudas, que su fórmula para el Congreso pierda las elecciones del próximo mes de octubre. El segundo de sus miedos es que los salteños se den cuenta de que el regreso de Juan Manuel Urtubey a la política local le ha significado al oficialismo la pérdida de varios dirigentes.

La vuelta de Urtubey causó un gran impacto en el escenario político local. Muchos de los dirigentes que están afiliados al justicialismo, quienes habían apoyado las listas de Gustavo Sáenz en las elecciones de junio, se han ido. Ahora se han sumado al Partido Justicialista para trabajar activamente con Juan Manuel Urtubey, algo que nadie había comentado aún en el periodismo.

Es totalmente obvio que nadie iba a hacer una lectura de esta situación. Menos aún lo harían los medios de comunicación locales que reciben, en secreto, jugosas y generosas pautas de publicidad oficial. En la provincia de Salta nadie se atreve a decir dos cosas en voz alta. Lo primero, que el regreso del ex gobernador Urtubey sirvió para unificar una gran parte del peronismo que estaba realmente desordenado. Lo segundo, que su regreso también le ha servido para robarle a la actual gestión algunos de sus dirigentes, no serán los más valiosos, pero son los que hacen ruido. Algo que Gustavo Sáenz no esperaba.

El exgobernador Juan Manuel Urtubey se retiró de la política hace ya seis años, por lo que nadie esperaba que él pudiese convocar una cantidad de dirigentes suficiente. Nadie esperaba que su candidatura al Senado se convirtiese en algo realmente serio que pudiese amenazar el poder del actual gobierno. Lo cierto es que esa creencia se demostró equivocada y el regreso de Urtubey está provocando un gran revuelo político en la provincia.

La reelección de Gustavo Sáenz

Volvamos al análisis sobre la situación actual de Gustavo Sáenz. El gobernador sabe perfectamente que aún tiene la gran posibilidad de cambiar la interpretación de la legislación salteña y presentarse a una nueva reelección. La gran pregunta es, ¿qué pasaría si en octubre la fórmula que él encabeza o promueve como su cabeza electoral recibe un gran cachetazo electoral? Si eso ocurriera, sería el principio del fin de su gobierno con dos años de agonía.

El sillón de Grand Bourg es una responsabilidad enorme para dejarla librada al volátil electorado salteño, algo que Gustavo Sáenz sabe y conoce muy bien. Pero esta situación también la conocen perfectamente sus rivales políticos en esta elección. Gustavo Sáenz no podía no presentar su partido en estas elecciones, porque la contienda se habría dirimido entre Urtubey y Olmedo. El gobernador hubiese quedado como un simple convidado de piedra en un proceso electoral al que no se animó a ponerle la cara. Tampoco era una opción válida para él la idea de no jugar en absoluto.

Así, Sáenz ha elegido este anfótero político, esta especie de tierra de nadie en la que él juega pero al mismo tiempo no juega. Es un espacio en el que el gobernador dice pero a la vez no dice, en el que hace pero al mismo tiempo no hace. No obstante, la tarea primordial del periodismo de la provincia de Salta es poner las cosas en blanco sobre negro sin ningún temor. Gustavo Sáenz está jugando, apostando sin dudas sus probabilidades de conseguir una futura reelección y consolidar su poder.