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Salta

Un espiral de corrupción nacional que siempre termina afectando a Salta

En la provincia no pasa desapercibida la agenda política nacional.

La Libertad Avanza
Fuente: Javier Milei en Instagram.

Salta.- (Por Diego Nofal).- Las noticias nacionales no dejan de impactar por su tremenda gravedad. En los últimos días hemos asistido a un verdadero festival de escándalos. Esto es apenas una muestra de la gran corrupción del gobierno nacional. Primero se desató el affaire de los “aportes partidarios” compulsivos. Eso fue apenas un entremez para el plato fuerte. Le dio paso inmediato al tema de las grabaciones sobre coimas en ANDIS. Allí surgió el incómodo dinero destinado a la hermana del presidente, Karina Milei. La trama se complejiza con una velocidad asombrosa. Cada nuevo capítulo supera en absurdo al anterior.

En los últimos días se desató un escándalo aún más grave y cruel. Se habla de sobreprecios astronómicos en la compra de medicamentos para el PAMI. La obra social de nuestros jubilados pagó precios que exceden el 500%. Imaginen el sobreprecio en un jarabe para la tos. Hasta la abuela más frugal se escandalizaría con semejante derroche. Esta no es una operación financiera, es un atraco a mano armada. Los únicos enfermos aquí son los valores éticos del gobierno.

Todos estos escándalos terminan repercutiendo de manera directa en Salta. El impacto indirecto en nuestro erario provincial es inevitable y profundo. En las cuentas públicas las consecuencias son obvias y devastadoras. Todos esos sobreprecios pagos en el PAMI tienen un costo oculto. Significa que habrá menos remedios para los jubilados salteños. Nuestros adultos mayores pagan los platos rotos de la fiesta ajena. La salud de los salteños se resiente por la avaricia porteña.

Las esperadas obras viales siguen esperando

Ese recorte monumental en busca de un déficit cero es una farsa. Terminó siendo el perfecto pretexto para aumentar la caja de los corruptos. Esa misma lógica de ajuste paralizó las obras públicas en Salta. También congeló la reparación de rutas fundamentales para nuestra economía. La Ruta 34, vital para sacar nuestra producción, sigue esperando. Nuestra riqueza se queda varada por la mezquindad nacional. Los camiones no pueden transportar lo que Buenos Aires se roba.

La corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad mostró su peor cara. Asistimos no solo a un evento de corrupción, sino a una crueldad inédita. Llegaron a quitarle la pensión a un hombre de Salta paralítico de nacimiento. Los videos muestran el colmo del sinsentido burocrático. Le pidieron a un chico salteño con síndrome de Down que viaje a Buenos Aires. Debía demostrar que efectivamente padecía una discapacidad. El humor negro aquí se escribe con mayúsculas, pero no da risa.

Karina Milei
Fuente: Martín Menem en X.

Los efectos se sienten en Salta

Esta corrupción se mezcla en la vida diaria de todos los salteños. Ahora veamos cómo se filtra en el barro de la política local. Los chicos de La Libertad Avanza en Salta abandonaron sus mesas. Por un par de días dejaron de pedir afiliaciones de cara a octubre. Era obvio, la gente pasaba y se burlaba de las nuevas causas. El partido que llegó para terminar con la corrupción ahora la protagoniza. Prometieron acabar con la casta y se convirtieron en la nueva casta.

Este nuevo Gobierno nacional parece tener las mismas viejas mañas. Solo tiene un discurso distinto, más agresivo y confrontativo. Esa afectación en la política local cambia el panorama radicalmente. Se nota hasta en las nuevas publicidades de La Libertad Avanza. Hasta hace unos días apuntaban sus cañones contra Gustavo Sáenz. Ahora viraron bruscamente su artillería hacia Juan Manuel Urtubey.

Las encuestas indican que se acerca y pone en riesgo su victoria. Así, algo que pasa a mil doscientos kilómetros termina colándose aquí. Amenaza con cambiar un resultado que parecía escrito en piedra. Dicen que Dios atiende en Buenos Aires, tal vez sea cierto. Pero todo lo que se decide allá afecta a su sucursal en Salta. Pagamos los platos rotos de un banquete al que nunca fuimos invitados. El loop de corrupción nacional siempre encuentra su camino a casa. Y, como siempre, Salta termina pagando el pato por los desmanes ajenos.