Este martes, desde las 8.30, la Sala I del Tribunal de Juicio, integrada por los jueces José Luis Riera (presidente), Mónica Faber y Maximiliano Troyano, dará inicio al segundo debate público que intentará echar luz sobre cómo y por qué fue asesinada Jimena Salas.
Con 44 años y madre de dos hijas mellizas, ese día, Jimena estaba en su casa del barrio San Nicolás con las nenas. Estaba a la espera de que llegue Nicolás Cajal, su esposo y gerente de la casa de venta de electrodoméstico Garbarino, que ya se fue de Salta.
Cómo ingresaron a la casa de Jimena Salas
Por el barrio, a sabiendas o sin saber que llegaría a la casa de Salas, caminaban sus asesinos. Llevaban un cachorro de la raza Caniche Toy en brazos, de color gris ceniza. Se sospecha que el animal era la mascota de una amiga o novia de los hermanos Saavedra.
Lo cierto es que, con ese perrito, los asesinos golpearon las puertas de varias casas vecinas a la de Jimena Salas. Se hacían pasar por unos buenos samaritanos que habían hallado al cachorro abandonado y querían devolverlo. Todo, por supuesto, era mentira. Lo que realmente querían era que los dejen pasar al interior de la vivienda para cometer un asalto.
Ninguno de los vecinos de Jimena respondió a la treta de los asesinos, pero no porque supieran que era un engaño, simplemente por apatía. La que si cayó en la trampa fue Jimena y eso se debió a que era una amante de los perros. Su corazón respondió y accedió a hablar con los criminales, incluso los dejó pasar a su casa.
El triste final para Jimena Salas
Una vez adentro, los asesinos atacaron a Jimena, quien se defendió con uñas y dientes, no sólo para evitar el robo sino por la seguridad de sus hijas, una de las cuales padece una discapacidad. En su resistencia, al parecer, hirió a uno de los atacantes, lo que motivó una muerte feroz.
Jimena recibió más de 40 cuchilladas que la dejaron moribunda en el piso del comedor de su casa, en medio de un charco de sangre. Mientras sus asesinos, con los minutos contados, revisaron la vivienda en busca de algo de valor, pero se fueron con las manos vacías.
Cuando llego su marido, la encontró ya muerta. Sus hijas, en tanto, estaban en el interior del baño, las puso a resguardo y llamó a la policía. En ese momento se dio inicio a uno de los casos policiales más emblemático de los últimos años en Salta.
El primer juicio
A los dos años del asesinato, en 2019, una primera unidad de fiscales detuvo a un vendedor ambulante, Horacio Vargas, como presunto partícipe necesario del crimen, como así también imputó al viudo como encubridor del crimen de su esposa.
Los llevaron a juicio, en mayo del 2021, pero en el debate la fiscalía no pudo probar su hipótesis criminal. La misma sugería la idea de que Jimena fue asesinada para ocultar un supuesto negociado ligado a las drogas o el lavado de dinero.
El 26 de mayo, el tribunal que juzgó a ambos acusados bajo esta teoría, falló por la absolución, la que quedó firme debido a que la fiscalía dejó vencer los plazos para apelar. Más tarde, en abril del 2022, la Corte de Justicia ordenó a los fiscales a retomar el caso.
Las nuevas novedades en la causa
En vista de ello, el 20 de septiembre del 2023, detuvieron a los hermanos Adrián Guillermo, Carlos Damián y Nicolás Javier Saavedra como los asesinos de Salas. De los tres, sólo Javier permanece preso, pues al cotejar su ADN con los rastros hallados en la escena del crimen, el resultado le dio positivo, pero no así a sus hermanos.
En julio del 2023, la nueva unidad fiscal, integrada por los fiscales Mónica Poma, Leandro Flores y Gabriel González pidieron al Juzgado de Garantías 3 que los tres hermanos Saavedra sean juzgados. La carátula fue coautores del homicidio calificado por alevosía, ensañamiento, criminis causa, por el concurso premeditado de dos o más personas y femicidio en perjuicio de Jimena.
Esta semana, a más de un año de ese pedido, finalmente darán inicio al nuevo juicio por este hecho. Lejos del primer debate, la fiscalía llegará esta instancia en una mejor posición Cuenta con una prueba fuerte, como lo es el cotejo de ADN, una evidencia que será muy difícil de desacreditar para la defensa de los Saavedra, a cargo del abogado Marcelo Arancibia.