El diputado provincial y exministro de Salud, Juan José Esteban, evitó brindar su apoyo público a la candidatura a diputado nacional de Bernardo Biella, del frente saencista “Primero los salteños”.
Directamente no soltó ni una palabra a favor de su colega que participa en una segunda elección en el año. Para Esteban, “la problemática en salud pública va mucho más allá de la RCP, pero bueno, a ver, cada uno con sus cosas… y no me gusta hablar de los colegas”.
Eso fue lo que expresó totalmente incómodo al ser consultado sobre la campaña de Biella, que se basa en dar cursos de primeros auxilios. Sin nombrarlo directamente, el ex ministro de Salud Pública dejó en claro que no está en la misma sintonía: “A lo mejor él está transmitiendo lo que sabe”, deslizó y evitó pronunciar una sola palabra de apoyo.
Para muchos, Biella, hace una puesta de escena electoral y Esteban intentó mostrar que su trabajo es otro: “Jamás hago demagogia ni proselitismo. No llevo ni una fotito mía a los barrios. Es un trabajo asistencial, social, de estar al lado del problema de la gente en forma permanente.”
En tiempos en que le tocó hacer campaña electoral, Juan José Esteban solía llegar a los barrios y una vez allí, se sentaba y sacaba el recetario para atender a los vecinos. Vestido con el clásico guardapolvo blanco, el diputado llegaba y sin muchas palabras dialogaba con quienes asistían a sus actos. Sin hacer demasiada campaña llegó a ocupan una banca en la Legislatura Provincial.
Para Esteban, hay un vacío polítco respecto a la salud mental
“Duplicamos la media nacional en consumo de sustancias. En un año pasamos de 2.000 a 3.700 consultas. Hoy tenemos más de 200 pacientes internados por consumo problemático. Y esto, nadie lo dice en campaña”, planteó
El legislador no esquivó la autocrítica institucional, pero apuntó directo al vacío político que hay en torno a la salud mental: “Necesitamos una nueva ley de salud mental comunitaria. La que tenemos es del año 83. Está completamente obsoleta. Y sin presupuesto específico no se puede hacer política pública seria”.
También se refirió al cierre de centros de atención, al colapso de recursos humanos y a la muerte de un joven en el Hospital Ragone tras un brote psicótico meses atrás. “Si lo hubiesen atendido a tiempo, la policía no lo mataba”, lanzó, señalando la urgencia de descentralizar la atención y fortalecer los dispositivos barriales.
“Viví 45 años en el sistema de salud pública. Lo conozco muy bien de adentro. Y no voy a hablar cosas que no son reales. Para mí, la política sanitaria es algo muy serio”, resaltó el ex ministro