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Policiales

Caso Jimena Salas: con críticas a la fiscalía y la justicia, los acusados negaron su participación en el crimen

Esta semana comenzó el segundo juicio por el crimen de Jimena Salas, asesinada el 27 de enero de 2017.

Jimena Salas
Jimena Salas

SALTA – Iniciado el juicio por el caso Jimena Salas, los hermanos Saavedra se mostraron muy activos. Declararon, respondieron preguntas, cuestionaron la investigación y negaron su participación en el crimen. Uno de ellos aseguró estar tranquilo, porque argumentó que la Fiscalía no tiene “manera de sostener” la acusación.

Tal como estaba previsto, esta semana comenzó, finalmente, el segundo juicio por el crimen de Jimena Salas, asesinada el 27 de enero de 2017. La apertura mereció la transmisión por Youtube, aunque luego los jueces cerraron la transmisión sin permitir que se escuche la declaración de los dos acusados.

Bajo la dirección del Tribunal de Salta, integrado por los jueces José Riera (presidente), Mónica Faber y Maximiliano Troyano, se leyó primero el requerimiento fiscal. Los hermanos Adrián Guillermo Saavedra y Carlos Damián, de 38 y 40 años, sorprendieron al aceptar la oportunidad de prestar declaración.

Ambos hermanos, cabe señalar, son juzgados por el homicidio calificado por alevosía, ensañamiento, criminis causa por el concurso premeditado de dos o más personas y femicidio. Se trata de una acusación por la cual podrían recibir una pena de prisión perpetua.

Previo a ello, el tribunal cumplió con una diligencia de rigor, imposible de evitar por el tenor de su contenido. El presidente de juicio informó a las partes que el tercer acusado que tenía el caso, Javier Nicolás Saavedra, quien se quitó la vida el lunes pasado, había sido sobreseído de culpa y cargo.

El primero de los hermanos en declarar fue Adrián, quien sostuvo que él ni su hermano “existen” en esta causa. Afirmó que no conocía a Jimena Salas y mucho menos a personas de su entorno. Durante su relato, se mostró tranquilo ante la dura acusación en su contra.

Insostenible

Tal fue su postura que llegó a decir que no “hay manera de sostener la historia” que la Fiscalía intentará presentar en el juicio. De esta forma, rechazó las evidencias que los acusados contaron sobre él y sus hermanos. Dijo de manera tajante que el día del hecho no estuvo en Vaqueros y que no conocía el barrio San Nicolás, donde residía la víctima.

No dejó pasar la oportunidad de hablar sobre el estudio de ADN hecho a Javier, cuyo resultado dio positivo. En cierto modo, era la prueba estrella que la fiscalía esperaba lucir en el debate, lo que se vio frustrado con la muerte de su hermano menor.

Sobre este estudio, se quejó contra la justicia. Su motivación fue que, en distintas instancias, los jueces le negaron a la defensa la posibilidad de hacer una contraprueba en otro estudio forense. En ese tramo de sus dichos, indicó estar seguro de que las muestras que les hicieron estaban “mal hechas” o “contaminadas”.

Luego, al momento del interrogatorio, respondió acerca de los tres autos que tenía la familia al momento de los hechos, habló de sus horarios laborales en Aguas del Norte, de la perrita caniche que Javier llevaba a su casa y que era de su novia, y de los grupos de amigos que tenía en el barrio (“Los pibes”) y en el Club Gimnasia y Tiro, señalados como elementos de sospechas por parte de la Fiscalía. Sin embargo, el acusado le restó valor probatorio de cargo.

Carlos, su hermano, también declaró. De entrada, se desvinculó de la causa por el crimen de Jimena Salas y dijo que la parte acusadora está apuntando a las personas equivocadas. De esta manera, los imputados rechazaron de plano todas las denuncias en su contra y el entramado de indicios.

Las pruebas

Al respecto, los fiscales Mónica Poma, Leandro Flores y Gabriel González se mostraron confiados en las pruebas recolectadas. Entre ellas, resaltaron las fotografías extraídas de los restos del celular de la víctima y las aportadas por una testigo, tomadas cuatro días antes del homicidio.

En ese marco, hicieron hincapié en el ardid de la supuesta perrita extraviada para abordar a la víctima e ingresar a su casa. También, en los perfiles genéticos colectados en la casa de Salas, los objetos secuestrados en el domicilio de los Saavedra, las declaraciones de testigos de identidad reservada, las comunicaciones recuperadas de celulares de personas vinculadas a los acusados y las imágenes encontradas en sus redes sociales.

A su vez, se hizo alusión a los prontuarios policiales de los hermanos Adrián y Carlos Saavedra, donde figuran causas por lesiones, robo y amenazas, entre otros delitos. Por otra parte, y en cuanto a la escena del crimen, mencionaron las 17 muestras que arrojaron dos perfiles genéticos, señalados como “hombre 1” y “hombre 2”.

Ambos patrones compartirían la misma línea paterna. Durante la investigación, se estableció que la muestra correspondiente a “hombre 1” dio positivo para Javier Saavedra. En cambio, no hubo correspondencia respecto a los otros dos imputados.

No obstante, la unidad fiscal aclaró que la investigación respecto de la identificación del “hombre 2” aún continúa. Se sospecha que este sujeto habría estado presente dentro de la casa de Salas junto a Javier Saavedra.  

La hipótesis acusatoria, en síntesis, sostiene que, aparte de los dos sujetos que entraron a la vivienda y atacaron a la mujer, hubo otras personas posicionadas estratégicamente para alertar y facilitar la huida. Son los roles que les endilga a Adrián y a Carlos Saavedra como coautores del homicidio.