SALTA – Cristina García, madre de Jimena Salas, exculpó a los acusados y afirmó que en Salta “la justicia no existe”. Y no se equivoca, ya que, en los últimos años, jueces y fiscales tuvieron un accionar desastroso en los casos más resonantes.
Más allá del dolor propio de una madre que perdió a una hija asesinada de una manera sanguinaria, y que vio como la justicia hizo un papelón al llevar a juicio a dos inocentes, las palabras de Cristina García no son para nada desacertadas.
Desde el asesinato de su hija, el 27 de enero de 2017, Cristina García piso dos veces la ciudad judicial. La última vez fue el jueves pasado, oportunidad en la que sorprendió con declaraciones que marcaron la jornada, en el juicio que se le sigue a los hermanos Carlos y Adrián Saavedra por el crimen de Jimena Salas.
La mujer, al salir de declarar ante el tribunal, integrado por los jueces José Luis Riera, Mónica Faber y Maximiliano Troyano, pidió que “dejen libres” a los dos hermanos Saavedra. “Quiero que dejen libres a los hermanos Saavedra. No creo que sean culpables, esto se trata de algo más extraño”, aseguró.
El suicidio de Javier Saavedra
Al ser consultada si decía esto por el suicidio de Javier Saavedra, otro hermano que se quitó la vida días antes del juicio. Era apuntado como el principal responsable por el resultado positivo de un cotejo genético, la mujer sostuvo que “no se puede juzgar a un muerto”.
García se mostró afectada por el crimen de su hija. “Yo morí hace 8 años, 8 meses y 28 días”, reiteró en varias de sus respuestas. En estas, cuestionó la tarea de la justicia en la investigación del caso. “Nadie entra a robar y mata a alguien de más de 30 puñaladas”, sostuvo sobre el homicidio de Jimena Salas.
Algo más que no se sabe
Por otra parte, reiteró que hay algo más detrás del crimen y, en especial, de la forma en que fue ultimada su hija. Máxime aún si se tiene en cuenta que Javier Saavedra, sindicado como el autor material, “era un joven de 20 años, no tiene lógica”.
“El único problema es que vamos a seguir sin saber quién mató a Jimena. Siempre volvemos al principio. La Justicia no existe. Mi hija está muerta y nadie la va a volver a ver vivir”, resaltó al marcharse de la ciudad judicial.
Tiene razón
Si se ponen a prueba las declaraciones de García más allá de su dolor, respecto a la ausencia de justicia en Salta para el caso de Jimena Salas y otros, no hay mucho de irracional. Sin ir más lejos, al día siguiente de expresarse de esta manera sobre la justicia salteña, el propio Poder Judicial dio a conocer el fallo dictado por el Tribunal de Impugnación. Así, le dio la libertad condicional al ex obispo, Gustavo Zanchetta, condenado por abuso sexual de dos exseminaristas de Orán.
En 2023, el sacerdote recibió una condena de 4 años y 6 meses de prisión, la que debía cumplir en la cárcel, aunque eso prácticamente no sucedió. A los pocos meses, comenzó a ser favorecido por distintos fallos. Por último, se le permitió viajar a Roma, con la excusa de un problema de salud, donde ahora permanecerá el resto de su vida.
Pero éste no fue el único fallo polémico contra sacerdotes acusados de cometer abusos sexuales en Salta. También se resalta otros casos, como la absolución de los ex curas Juan Carlos Aguilera y Emilio Lamas, confirmadas por la propia Corte de Justicia, sin mencionar el beneficio dado a otro sacerdote abusador, como Agustín Rosas Torino.
A este reprobado se suman otros graves yerros de la justicia local. El más palpable es el doble asesinato de las turistas francesas, Cassandre Bouvier y Houria Moumni, asesinadas en San Lorenzo en julio de 2011. La justicia nunca pudo esclarecer correctamente este aberrante caso.
Si vamos más atrás, el 28 de agosto de 2004, Alberto Yapura un remisero mató a su mujer y dos hijos en la zona norte, pese a las denuncias por violencia de género que la mujer había hecho, cuya responsabilidad estaba en manos de un juez penal, pero la justicia lo justificó y todo se tapó. Tampoco fue clara la justicia con las muertes de dos jóvenes en un descampado de la zona sur de la ciudad, en julio de 2012.
La política metida en el medio
El panorama empeora aún más si se tiene en cuenta la influencia política en algunos casos, o más bien, en la inacción judicial en expediente que duermen el sueño de los justos, como la causa seguida contra el empresario Huergo, de la que nada se sabe, otros más seguidos con un ex gobernador por fraude con tierras del estado. Más recientemente, en tanto, los fiscales pasaron a escena con la persecución judicial de rivales políticos del poder de turno, abriéndoles causas que dejan mucho que desear por los argumentos utilizados.
La lista, por extensa, podría seguir y, por polémica, no hace más que convalidar las declaraciones de García, quien no que en Salta exista Justicia, como muchos otros salteños que ya se percatan de la negligencia y la intromisión de la política en las instituciones responsables de darle a cada uno lo suyo.