SALTA – En una entrevista sin rodeos con El Intra, el diputado nacional Emiliano Estrada analiza el panorama electoral salteño y nacional. Con la contundencia que lo caracteriza, desgrana las internas del peronismo, la alianza que, a su juicio, fraguó el gobierno provincial con La Libertad Avanza para dividir el voto, y el perfil de su compañero de fórmula, Juan Manuel Urtubey. Asegura que el único antídoto real contra el oficialismo nacional es el espacio que conforman con Urtubey, Fuerza Patria, y lanza una frase potente para definir la relación del gobernador Gustavo Sáenz con el presidente: «Debajo del ponchito de Sáenz está la motosierra».
¿Cómo venís llevando la campaña a diputados después de un montón de idas y vueltas de este armado de Fuerza Patria?
Bueno, la estamos llevando bien. Lógicamente, hubiese sido mejor un proceso de unidad, pero vimos cómo esa unidad se desarmaba con los llamado de Gustavo Sáenz a último momento. Lamentamos la decisión de algunos compañeros de no haber hecho todo lo que había que hacer para tener una lista unificada. Creo que si lo hubiésemos logrado, hoy no habría discusión respecto al resultado electoral. Pero bueno, creo que, en el fondo, el oficialismo provincial le ofreció al nacional dividir al voto peronista para lograr los tres senadores para La Libertad Avanza: dos por la mayoría y uno por la minoría. Pero nosotros estamos confiados en que, independientemente de eso, vamos a tener un resultado que nos va a dar senadores para Unión por la Patria o, seguramente, a partir de diciembre, para Fuerza Patria.
Necesito repreguntar esto. ¿Me estás diciendo que hubo una alianza entre el gobierno provincial y el nacional para quebrar a Fuerza Patria acá en la provincia?
Sí, no hay duda de eso. De hecho, quedó claro, creo, ayer cuando aparece Sáenz en la Casa Rosada, sale Francos, Caputo y entran a los besos y a los abrazos. Todo ese circo está acordado.
¿Cómo te estás llevando con Juan Manuel? Trabajaron juntos, pero no eran como dos tipos que se juntaban frecuentemente y terminan compartiendo fórmulas. ¿Cómo está la relación entre ustedes?
Muy bien. En lo personal, yo tengo una admiración política por Juan, desde siempre, y él lo sabe. Lógicamente, el distanciamiento de él con lo que era Unión por la Patria generaba que no tuviéramos convergencia política. Pero después del armado de Fuerza Patria, de su incorporación y de su acercamiento nuevamente al espacio, fluye con suma naturalidad la relación y la campaña. Para mí tuvo una sorpresa positiva: la recepción de la gente. La verdad es que no hemos encontrado en ningún lado un rechazo hacia Juan. Lo que sí vemos es que hay un pedido de que vuelva a la gobernación, y creo que eso es la prueba cabal de que la aceptación es buena. En todos los rincones de la provincia hay un pedido de los salteños de decir: “Che, esto es un desastre, tiene que volver”. Y creo que ahí tenemos la fortaleza para sumarle a él lo que es el sello de Fuerza Patria. Creo que va a tener un buen resultado electoral. La gente sabe que para frenar a Milei hay que votar a Fuerza Patria; a nadie se le va a ocurrir que votando a la UCR o a otros espacios minoritarios se le va a poner un freno a Milei. Por eso creo que vamos a tener un buen resultado en términos electorales, justamente por esto y por lo que te dije antes: el buen recuerdo que hay en muchos sectores de la sociedad para con Urtubey.
Tengo un amigo dentro del periodismo político que dice que vos y Urtubey son “besa señoras”. Gente a la que vos podés putear en las redes, pero cuando estás en el mano a mano te terminan convenciendo.
Sí, bueno, Juan siempre dice que si uno se guía por las redes, él era el culpable del asesinato de Kennedy. Pero cuando salimos a la calle no vemos esa reacción refractaria que uno ve muchas veces en comentarios de redes sociales. Y sí, justamente ayer estuvimos en Atocha y, mientras vamos de una casa a la otra, estábamos charlando. Mientras caminamos, Juan me decía que la política hoy está muy deshumanizada, por ese tema de las redes sociales y de la distancia. Hablábamos de cómo se hace una campaña hoy por TikTok o por Spot nada más, o bueno, un Milei que se pone a pelear con un chico con autismo de 12 años. El tema de las redes generó una deshumanización en la política.
Por eso, creo que lo que generan nuestras caminatas es justamente ese contraste de ir y acercarse, darle un beso al vecino, charlar y demás, que genera un impacto. Yo me doy cuenta en la cara de la gente, porque además, como nosotros no tenemos ni un solo intendente de los 60, una sola diputada de los 60 diputados –Marcela Leina es la única que trabaja con nosotros– y después, de los 23 senadores, no tenemos ninguno, andamos haciendo una campaña sumamente horizontal y a campo abierto, como digo yo. Decimos: “Che, vamos a caminar, no sé, a tal barrio”, y nos paramos en una esquina y empezamos a caminar; te diría casi que nos dejamos llevar por lo que va surgiendo. Lo que veo yo es mucha sorpresa de la gente, de decir: “Mirá, ¿qué hace Urtubey acá?”. El otro día estábamos en Limache o en Soli, y claro, él se mete a los almacenes, a la carnicería, a donde sea, y la gente no puede creer que le aparece Urtubey caminando solo, sin custodia, sin armado, sin dirigentes, sin nada. Y creo que eso sí tiene muy buena aceptación. Lo difícil de la política cuerpo a cuerpo es la escalabilidad; es complejo llegar al millón de habitantes o al millón de electores que tiene Salta. Pero bueno, estamos confiados en que la dinámica que le hemos impreso a la campaña nos va a dar buen resultado.
Los favoreció en el resultado de Buenos Aires, digo, porque terminó de nacionalizar la elección, de decir: “Bueno, esto es entre Fuerza Patria y La Libertad Avanza”, y de alguna manera pateó al costado a Gustavo Sáenz y a sus candidatos.
Sí, sin dudas. Nosotros justo, al día siguiente, teníamos una caminata en la zona oeste y acá en la capital, y todo el día ese recorrido fue de la gente como esperanzada. Te decía: “Che, mirá, ahora hay una esperanza porque se le ganó ayer a Milei”. Y creo que eso sí fue un envión anímico. Lo empezamos a ver en sectores populares que lo votaron; si no, no se explica cómo ganó Milei en el 2023. Hoy el presidente está parado sobre el sector, como se dice en la calle, de las “Mabeles” del PRO. Ese perfil de votante de la Recoleta y de los centros urbanos que simplemente vota antiperonismo. Eso lo sigue teniendo; lo que está perdiendo es a los sectores populares, que era un voto históricamente peronista y que Milei había logrado entusiasmar. Hoy, en esos sectores, no hay uno que no lo putee a Milei. Espero que eso pueda sostenerse. Creo que ahí es donde vio el oficialismo provincial un riesgo y por eso empezó a sobreactuar esa oposición a Milei que, lógicamente, no creo que tenga resultados. A nadie se le ocurre pensar que (Bernardo) Biella o (Flavia) Royón van a ser opositores a Milei. Todos sabemos que Biella y Royón van a tener el mismo comportamiento que tuvo (Pablo) Outes o (Pamela) Calletti; o sea, debajo del ponchito de Sáenz está la motosierra. Nosotros tenemos claro eso y creo que la sociedad también.
Lo que nosotros tratamos de transmitir a la gente en la campaña es que de los siete diputados nacionales que tiene Salta, el único opositor es Emiliano Estrada. Ayer yo lo veía a Sáenz, por ejemplo, quejarse de las pensiones por discapacidad, quejarse de las rutas. Si vos estuviste apoyando con los votos de tus tres diputados la delegación de facultades, todo lo que le permitió a Milei hacer lo que está haciendo, entonces, ¿cómo vas a apoyar a un presidente que dice que elimina la obra pública y además reclamarle la obra pública? Es un contrasentido. Creo que la sociedad eso lo tiene claro y por eso es que no hay un crecimiento de Royón como representante.
He notado que los “ñoños republicanos”, esa ancha avenida del medio de la que hablaban en algún momento Juan Manuel Urtubey, Sergio Massa, (Juan) Schiaretti, está abandonando a Milei.
Sí, yo creo que, a ver, no es ancha, son 15 puntos.
15 puntos te definen una elección.
Sí, claro. Pero creo que esos 15 puntos en esta elección se van a dispersar entre el radicalismo, las expresiones de Provincias Unidas –en los lugares donde existe–, en el caso de Salta, entre el espacio del oficialismo provincial y algún otro. Creo que eso va a estar distribuido ahí. Creo que la Argentina, así como en algún momento el clivaje era Cristina sí o Cristina no, hoy el clivaje es Milei sí o Milei no. Por eso creo que La Libertad Avanza en la Provincia de Buenos Aires hizo su campaña con el “Kirchnerismo nunca más”, y la verdad que hoy el electorado no está codificado en ese canal, está codificado en Milei sí o Milei no. Y ahí creo que es donde tenemos la potencia como Fuerza Patria para tener nitidez y claridad de que la oposición a Milei es Fuerza Patria y no otro partido. A nadie se le ocurre que a Milei lo va a frenar un diputado de Salta o un senador de Salta. Lo va a frenar el bloque mayoritario de Fuerza Patria que tiene hoy 98 diputados nacionales y 34 senadores nacionales. Es de ahí de donde se lo va a frenar a Milei. Entonces creo que eso también el electorado, que está en contra de Milei, lo tiene que tener claro.
¿Qué te pareció el show de Milei en el Movistar Arena?
Me parece que estamos en un estado de descomposición del gobierno. Lo que muchos sabíamos en el 2023 era que este tipo estaba psiquiátrico. Yo tengo la entrevista esa en América con el pelado Trebucq, donde muestran la foto de Conan y se queda mirando y repite cinco veces “ahí está Conan, está Conan”. Si alguien no se dio cuenta de que era psiquiátrico en esa entrevista, es porque es como el cornudo que no quiere ver la realidad. Ayer lo que se vio fue al presidente; se le está prendiendo fuego al país, tiene a todo el gabinete económico chupando medias en Washington para ver si le tiran algunos dólares para que no le estalle la bomba en la mano, y el tipo, después de criticar a Lali Espósito y hacer la chiquilinada de ponerle el apodo a ella, a María Becerra y todas las artistas, y decir que todos esos eran delincuentes que vivían de la guita del Estado, se gastó más de 100 millones de pesos en el Movistar Arena para cantar con su banda de psiquiátricos en un país estallado.
Lo que vimos ayer es un tipo totalmente fuera de sus cabales. Pero eso no sería un problema, sino que además está gastando guita del Estado. El tipo se fue 25 veces a pelotudear a Estados Unidos porque jamás fue a traer una inversión, jamás fue a hacer nada. Fue a darle una motosierra a Elon Musk y tres semanas después (Donald) Trump le metió una patada en el traste. Milei fue a gastar dólares de los argentinos en esos viajes que son de paseo; lo mismo hizo con los 8 viajes que tiene ya a Israel y a todos los lugares donde va a boludear, porque no va a otra cosa. Bueno, y ese tipo te pide que aguante más y que el esfuerzo va a valer la pena, cuando tenemos hoy más de 12 millones y medio de personas, según datos del Banco Central, que están endeudadas, y esas deudas generalmente están explicadas en alimentos; o sea, la gente se está endeudando para comer, y el 80% de los argentinos ganan menos de 800 mil pesos. Con lo cual estamos hablando de un problema muy serio y el tipo este está en una realidad paralela.
Te lo pregunto como economista, ¿va a estallar esto?
Yo lo dije en junio del año pasado: dije que la Argentina iba a terminar en default por el traslado de la deuda del Banco Central al Tesoro, más todo lo que están haciendo desde ahí para acá: deuda con el FMI, deuda en dólares, Bopreal, etc. Esto va a terminar en default, va a traer una crisis bancaria aparejada y vamos a terminar en un país sumamente estallado. Bueno, si los fiscales federales fuesen como la fiscal (Sofía) Cornejo, me podrían denunciar por intimidación pública, me podrían decir que estoy llamando a la alteración del orden económico. Pero bueno, creo que esto va a terminar en una crisis muy, muy grande. Entonces, creo que va a haber una crisis del sistema muy, muy grande. Y que hay que tener perfiles preparados y con espalda. Y ahí creo que, en el caso de Urtubey, por ejemplo, en el Senado, va a ser fundamental. Necesitamos perfiles así, con experiencia, con trayectoria, que puedan darle templanza y una hoja de ruta a la salida de lo que va a ser esta crisis, que va a ser muy profunda. Me parece que ahí tenemos nosotros también, con Juan Manuel Urtubey, una oportunidad de corregir todo este desastre. Lo que necesitamos para salir de esta crisis son muchas personas de traje, mucha casta, porque si vos querés poner un jefe de guardia en un hospital, necesitás un médico; no vas a traer un plomero o un arquitecto, porque si traés un plomero o un arquitecto, seguro va a terminar mal. Urtubey va a ser fundamental para salir de esta crisis.