SALTA – (Por Diego Nofal) Parece una escena de un reality show político surrealista. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, lleva dos días festejando una derrota. Sí, aunque suene increíble, eso ocurrió en los pasillos de Casa de Gobierno. Incluso se convocaron reuniones para felicitar a los equipos del proceso electoral. Por supuesto, se los felicitó por una supuesta «victoria» que nadie más pudo ver en los resultados. No se sabe con certeza cuál es la verdadera intención del mandatario. Todo apunta, sin embargo, a una clara y contundente negación de la realidad.
En el mes de mayo, el gobernador había ganado las elecciones con una cómoda diferencia. Sufrió una estrepitosa derrota en la capital salteña. Pero al menos podía mostrar un triunfo general en el mapa provincial. Ese triunfo demostraba más votos que La Libertad Avanza en el interior. Esta vez la situación fue completamente distinta y adversa, ya que consiguió en toda la provincia más votos que el propio gobernador. Tal vez Sáenz haya ganado en más municipios de manera técnica. Lo real y concreto es que si las elecciones a gobernador hubiesen sido el domingo, Sáenz hubiera perdido.
Si los comicios en los distritos más cercanos a la capital hubieran tenido lugar el pasado domingo, el panorama cambiaría. La Libertad Avanza no solo gobernaría la provincia en su totalidad. También gobernaría la capital y varios municipios importantes de manera holgada. Sería dueño de varios escaños clave en la Legislatura provincial. El poder de Gustavo Sáenz entraría en una franca e irreversible decadencia. Por eso creo que se activó este desesperado operativo de negar la realidad palpable.
Lo verdaderamente increíble no se limita a los festejos internos con funcionarios. El Gobierno también usó masivamente la pauta publicitaria estatal. Su objetivo fue que los medios locales repitieran un título específico y curioso. El título elegido fue «Gustavo Sáenz festejó el triunfo en Salta». Vamos muchachos, todos entendemos que los medios son empresas. Las empresas tienen sus propios intereses económicos y sus alianzas políticas. De ahí a falsear la realidad arteramente hay una diferencia gigantesca. Ir en contra de la matemática es un acto de creatividad extrema.
Señores, La Libertad Avanza sacó más votos que el Gobernador de la provincia. Es decir, que Sáenz no tiene ninguna victoria para festejar con bombos y platillos. Sáenz perdió estas elecciones meses después de haberlas ganado. Perdió las elecciones y no tiene grandes probabilidades para el 2027. Todos los analistas políticos ya están anunciando ese complicado escenario. El 2027 será un año muy difícil para Gustavo Sáenz. También lo será para cualquier partido que quiera hacerle frente a La Libertad Avanza.
El día de las elecciones no funcionan las operetas de prensa pagas. Tampoco funcionan los discursos grandilocuentes y vacíos de contenido. No funciona gritar que ganamos cuando en realidad perdieron de manera contundente. Lo único que funciona ese día es juntar más votos que el rival directo. Gustavo Sáenz no juntó más votos que sus rivales en esta elección. Y es muy probable que no los logre juntar en el 2027. Aunque la euforia domine Grand Bourg, pronto deberán bajar a la tierra.
Hay que aclarar que esto no es una tendencia generalizada en el norte del país en Chaco, en Catamarca y en Santiago del Estero solo por citar algunos casos los oficialismos provinciales ganaron de manera contundente. También en Tucumán el oficialismo provincial mostró una enorme capacidad de captar y retener votos. Lo mismo pasó en Formosa. Por eso se entiende cuál es el festejo del gobernador Gustavo Sáenz A menos que todo este operativo de celebración electoral tenga que ver únicamente con haberle ganado al PJ intervenido, algo que no es motivo de festejo ese PJ intervenido tiene 13 puntos que para Gustavo Sáenz serán fundamentales en una próxima elección.
Quizás sea solo la primera etapa del duelo, la famosa negación. Quienes pierden algo importante, como poder, niegan la situación inicialmente. Con el tiempo saludable llegará la ira y luego la negociación interna. Finalmente se caminará hacia la aceptación de un ciclo que termina. Su tiempo en la política salteña está llegando a su fin, le guste o no. Sus acólitos son los más preocupados por no perder su cuota de poder. A ellos les debe estar costando más sonreír en estos festejos forzados.
La verdad debe contarse entera, siempre. Para aportar información, puteadas y amenazas diegonofal@gmail.com
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