SALTA – (Por Diego Nofal) El intendente Emiliano Durand parece caminar sobre brasas políticas. Sus candidatos sufrieron dos derrotas electorales consecutivas. Esta situación genera una evidente desesperación por recuperar el favor popular. El jefe comunal de Salta capital ansía mantener una imagen positiva a toda costa. Su remota chance de reelección depende de una jugada maestra. Por eso ideó una forma creativa de disimular un nuevo impuestazo. Este afectará directamente a los bolsillos de todos los salteños.
La Municipalidad envió un comunicado de prensa a todos los medios. Su redacción era tan enrevesada como un laberinto burocrático. «El Proyecto de Tributaria Anual 2026 establece que el valor de la Unidad Tributaria corresponderá al determinado para el último trimestre del ejercicio fiscal 2025, readecuado trimestralmente». Esta frase parece diseñada para no ser entendida. Los medios recibieron la misma información compleja. Muchos decidieron obviar arteramente el contenido real. Otros simplemente no lograron descifrar el mensaje críptico.
Básicamente el nuevo presupuesto municipal esconde una bomba de tiempo. La unidad tributaria será actualizada, es decir aumentará, cada tres meses. Los impuestos capitalinos sufrirán ocho aumentos automáticos hasta el final de esta gestión. Lo más inquietante es la completa incertidumbre sobre el monto. Nadie sabe exactamente cuánto pagará el próximo trimestre. La suba estará atada al índice del Instituto Nacional de Estadística. Los contribuyentes necesitarán un contador público y un astrólogo.
Esta serie de aumentos automáticos no excluye futuras subas adicionales. El año próximo se votará un nuevo presupuesto municipal. Es muy probable que incluya otro aumento importante aparte de los trimestrales. Esta gestión se convierte así en la que más incrementó los tributos en la historia. Al menos es la que más ha subido impuestos desde que el Boletín Oficial. Un récord que ningún salteño quería conseguir.
Recordemos el brutal impacto tributario de los últimos dos años. Los tributos municipales experimentaron un aumento del quinientos por ciento. En solo veinticuatro meses subieron cinco veces lo que cobraba Bettina Romero. Nunca desde que se lleva registro se había aumentado de esta manera. Los contribuyentes sienten el golpe en cada boleta que pagan. La municipalidad parece tener una máquina de imprimir aumentos. Y le encanta usar esa máquina con frecuencia.
Pero no fue lo único que aumentó su valor esta semana. El estacionamiento medido en las calles salteñas también subió. Los automovilistas que estacionen en zonas demarcadas pagarán setecientos pesos la hora. Claro está, ningún medio de comunicación informó sobre este incremento. Tampoco comunican ningún aumento de impuestos del gobierno de Durand. La noticia parece haberse estacionado en una zona de silencio informativo.
El blindaje mediático sobre el intendente capitalino es realmente insólito. También resulta casi obsceno para una democracia saludable. Se paga con dinero del erario público, es decir, con nuestros impuestos. El presupuesto municipal destina cinco mil cuatrocientos millones de pesos. Ese dinero es para pagar pauta publicitaria a medios locales. Varios de esos medios pertenecen al propio intendente capitalino. Así se explica el silencio cómplice ante cada nuevo impuestazo. Los salteños merecen una información transparente y veraz.
La verdad debe contarse entera, siempre. Para aportar información, puteadas y amenazas diegonofal@gmail.com
X @turconofal.