SALTA – (Por Diego Nofal) La designación de una nueva jueza en Metán amenaza con convertirse en un verdadero dolor de cabeza para el Senado provincial. Ese territorio es el feudo político del vicegobernador Antonio Marocco. La magistrada María Cecilia Corral fue denunciada por su propio tío por delitos graves. Entre las acusaciones, figura el robo de un expediente judicial para entorpecer una sucesión familiar.
El Intra entrevistó a José Corral, tío de la empleada judicial que ahora aspira a la judicatura. El cargo en Metán se encuentra vacante desde hace poco más de un año. “Mire, yo presento mi objeción porque soy tío de ella, hermano del padre, y a mí me han hecho muchísimas cosas, tanto ella como el padre”. Agregó con perplejidad, “A mí, ella, nosotros teníamos un sucesorio de mi papá, y lo cual se han perdido partes fundamentales del sucesorio que lo han extraviado”.
Según la versión del familiar de la aspirante, mientras era empleada judicial actuó con ventaja. María Cecilia Corral utilizó su posición de privilegio para extraer partes del expediente sucesorio. Aquella maniobra buscaba claramente favorecer a su propio padre en perjuicio de su tío. Quien ahora la denuncia no solo ante la justicia penal ordinaria. También llevó su reclamo ante la Cámara de Senadores, que debe dar su aval al polémico pliego.
Las acusaciones son realmente graves y pintan un cuadro complejo. Comenzaron con la denuncia por haber desalojado a su hijo discapacitado y a sus acompañantes terapéuticos. La situación escala hasta señalar la sustracción dolosa de partes de un expediente sucesorio. También se menciona una quiebra presentada contra el padre de la aspirante a magistrada de Metán.
Por todos estos motivos, José Corral decidió apelar a la honorabilidad de los senadores. Les solicitó de manera formal que rechazaran el pliego de la doctora Corral. “Yo a Antonio Marocco y a los senadores les pido que sean honorables, que no voten a una mujer que ni siquiera ganó el concurso”. Remarcó con ironía, “que está puesta a dedo por apoyos políticos y no por mérito propio”.
La queja del denunciante tiene una base clara y verificable en los hechos. La aspirante a jueza María Cecilia Corral ni siquiera ganó el concurso de antecedentes. De hecho, obtuvo seis puntos menos que la postulante que lideró aquella competencia. Sin embargo, cuando los resultados llegaron al gobierno provincial, decidieron reacomodar los tantos. Enviaron al Senado el pliego de Corral y no el de quien había demostrado mayor mérito.
Ahora el titular del Senado, Antonio Marocco, tiene una oportunidad única en su territorio. Puede impartir en el lugar político que él maneja un poco de justicia genuina. Podría evitar que una persona sin méritos suficientes y con graves denuncias acceda a una judicatura. Alguna vez mostró alguna diferencia con el gobernador Sáenz, expresando que el mandatario no podía ser reelecto. Esperamos que esta vez también muestre algo de esa misma honorabilidad prometida. El futuro de la justicia en Metán no puede depender de un dedo mágico y poco transparente.