SALTA – La reciente reconfiguración de autoridades en el Concejo Deliberante de Salta volvió a poner en primer plano la baja presencia de mujeres en los espacios de decisión política en la ciudad. Al igual que el intendente Emiliano Durand, que mantiene un gabinete con 12 secretarías, de las cuales sólo dos están ocupadas por mujeres, el nuevo presidente del cuerpo deliberativo, Darío Madile, avanzó en una reorganización que deja nuevamente a la representación femenina fuera de los principales cargos.
El cambio más significativo fue el desplazamiento de Agustina Álvarez de la vicepresidencia, un lugar que ahora pasó a manos del libertario Rodrigo Quinteros. Con esta designación, el nuevo tridente de conducción queda conformado por Madile, José García y Quinteros, consolidando un esquema exclusivamente masculino.
La decisión generó malestar entre quienes observan con preocupación cómo la paridad retrocede en ámbitos donde la presencia de mujeres había logrado avanzar durante los últimos años. Para muchos, la salida de Álvarez no sólo implica una pérdida simbólica, sino también una señal de que las mujeres están quedando relegadas en los debates y decisiones claves del Concejo.
Lo que sucede en el gabinete municipal (con un marcado desequilibrio en la distribución de cargos) parece replicarse ahora en el Concejo Deliberante, donde las mujeres también van perdiendo espacio y capacidad de incidencia. En un contexto en el que la agenda de género busca sostenerse frente a retrocesos institucionales, las últimas decisiones políticas en la ciudad representan un nuevo desafío para quienes impulsan la igualdad en la política.









