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Opinión

Emiliano Durand dijo que cumplió el 92% de las metas planteadas para el 2025, pero las obras siguen sin aparecer

La cifra de Durand es tan específica que suena a resultado de una científica fórmula creativa.

Emiliano Durand

SALTA.- (Por Diego Nofal) En la capital salteña, la gestión municipal se mide más en megapíxeles que en metros cúbicos de hormigón. El intendente Emiliano Durand es un gran maestro de las redes sociales, claramente. Tiene a todos los medios de comunicación locales comprados, según murmullos en cada esquina. Eso es algo que nadie puede negar en los pasillos del poder. El blindaje de nuestros colegas periodistas resulta verdaderamente admirable, y preocupante. Ante cada una de las barbaridades que el jefe comunal suele decir, nadie se anima a refutar. Sus declaraciones vuelan sin contrapeso alguno, como hojas en un día de viento.

Para muestra, sobra un botón, solía decir mi abuela con sabiduría. Podemos tomar como claro ejemplo una entrevista de esta mañana. En un programa de la CNN, el intendente se explayó durante más de 40 minutos. En esa extensa entrevista, lo único que hizo fue una autopromoción desvergonzada. Habló de cosas que aún no ha hecho con la convicción de un mago, prometiendo sacar conejos de una galera vacía. La retórica fue tan fluida que casi nos hace dudar de nuestra propia realidad.

No ha quedado claro si sus ambiciones no fueron muchas al principio del año. O simplemente decidió mentirle a la prensa, con total impunidad. Sabía que nadie iba a refutar algo que, a las claras, era una obvia mentira. El jefe comunal sostuvo con aplomo que cumplió el 92% de las metas planteadas para este año. La cifra de Durand es tan específica que suena a resultado de una científica fórmula creativa. Un logro digno de un campeonato en un videojuego, no de la administración pública.

Si ese 92% de metas tenía que ver con redes sociales, la cuenta podría cuadrar. Si incluimos hacer TikToks divertidos y pagar por una gran protección mediática, el éxito es rotundo. Para una gestión que algunos tildan de mediocre para abajo, ese sería su verdadero plan cumplido. En ese caso hipotético, podríamos admitir que ha cumplido un 92,5% de sus objetivos. Pero si lo que pensaba hacer eran obras reales, la ecuación se derrumba estrepitosamente. No ha cumplido nada de lo que ha prometido en materia de infraestructura tangible.

Todas las mentiras del intendente se caen con apenas unas gotas de lluvia, literalmente. La ciudad vuelve a inundarse con la primera precipitación fuerte de la temporada. El famoso pavimento de las 80 cuadras prometidas parece un mito urbano, nadie lo contó jamás. El resto de las “grandes obras” presumidas tienen una existencia algo espectral. La plaza Alvarado es una obra obviamente sobrevaluada y polémica. Se pagó un anticipo del 50% antes de siquiera comenzar, una jugada financiera audaz.

La ex palúdica, que en realidad se hizo con fondos de la provincia, no fue obra municipal. El 10% de avance en la reconstrucción del Mercado San Miguel es risible después de un año. Después tenemos alguna que otra plaza remozada e inauguraciones de murales alusivos. Nada más que nos pueda hacer ver en el cemento los objetivos del municipio. Los murales son bonitos, pero no se puede transitar sobre un mural, salvo que seas un personaje de dibujos animados.

Los salteños merecemos hechos concretos y no solamente filtros de Instagram que embellecen la realidad. La administración de Durand parece confundir el engagement con el progreso, los likes con el asfalto. Es hora de que la rendición de cuentas sea tan viral como sus posts mañaneros. Que las próximas metas se midan en cloacas terminadas y calles parchadas, no en seguidores nuevos. Mientras tanto, seguiremos esperando ese 92% convertido en ladrillos y cemento verdadero, no en pixels.

La verdad debe contarse entera, siempre. Para aportar información, puteadas y amenazas diegonofal@gmail.com
X @turconofal.