SALTA – La inversión en obra pública en Salta atraviesa uno de sus momentos más bajos de los últimos años. Según datos de la Oficina Provincial de Presupuesto, los ejercicios 2024 y 2025 registran, en términos reales, los niveles más reducidos de ejecución en infraestructura de los últimos ocho años, con excepción de 2020, marcado por la pandemia.
El análisis se realizó comparando los primeros ocho meses de cada año. Se trata de un período homogéneo que permite evaluar la evolución del gasto, teniendo en cuenta que la ejecución de 2025 sólo está disponible hasta agosto. En ese marco, se observa una caída sostenida de la inversión provincial en obra pública durante ambos años, aunque menos pronunciada que la registrada a nivel nacional.
Los datos reflejan que la provincia no logró compensar con fondos propios el fuerte recorte de la inversión nacional en infraestructura, a pesar de que el gobernador Gustavo Sáenz había anunciado, meses atrás, la reactivación de ciertas obras que son responsabilidad de Nación. Lejos de cubrir ese vacío, el Gobierno provincial también redujo su gasto en este rubro.
La magnitud del retroceso se evidencia al observar el peso de la obra pública dentro del total del gasto provincial. Mientras que en 2022 y 2023 la inversión en infraestructura superaba el 7% del total ejecutado, en 2024, ese porcentaje cayó al 3,6%. En 2025, año de fuertes tensiones entre Sáenz y autoridades nacionales, apenas alcanza el 4,1%.
De este modo, a pesar de que el gobernador mencionó, en su video de fin de año, que la obra pública en Salta «no se detuvo», los porcentajes y gráficos reflejan otra cosa. El incumplimiento, las demoras y el deterioro en infraestructura también salta a la vista.

