SALTA.- (Por Renato Ocampo) El intendente de la ciudad de Salta, Emiliano Durand, quedó en el centro de la polémica tras conocerse que el municipio habría contratado a Francisca Grande, artista e hija del periodista Martín Grande, para el proyecto de arte en las paredes de la ciudad. El parentesco entre el intendente y el periodista del PRO no es de público conocimiento pero sí que ambos comparten familia por padre y madre de por medio.
La decisión despertó cuestionamientos en ámbitos políticos y en redes sociales hacia Emiliano Durand, donde se instaló el debate sobre un posible caso de nepotismo o favoritismo en la asignación de trabajos financiados con fondos públicos.
Si bien desde el entorno municipal podrían argumentar criterios artísticos o técnicos en la elección, lo cierto es que el vínculo familiar reaviva una discusión sensible en la administración pública: la transparencia en las contrataciones y la igualdad de oportunidades.
En un contexto de alta sensibilidad social frente al uso de recursos municipales, la pregunta que surge es inevitable: ¿se trató de una contratación basada en mérito o de un beneficio otorgado por cercanía política y familiar?
