SALTA.- (Por Renato Ocampo) La foto del spot publicitario de la campaña en 2015 resulta asombrosa por varias razones. Actualmente lo que sorprende, no es solo la diferencia en apariencia física de los tres dirigentes, sino que esos acuerdos políticos parecen estar más vigentes que nunca en Salta. Esto demuestra que la provincia tiene una alternancia en el poder escasa o prácticamente nula.
En 2015, Juan Manuel Urtubey logró lo que hoy anhela Sáenz: la segunda reelección para conseguir cumplir el ciclo histórico del mandato de 12 años. En caso de ocurrir este fenómeno, Salta tendría, en el 2030, solo tres gobernadores en los últimos 36 años.
En la actualidad los tres dirigentes de aquel spot ocupan roles de decisión en la distribución de poder político de la provincia. Sáenz como figura central, porque sigue compitiendo electoralmente y Romero y Olmedo en segundo plano “acomodando las fichas” de este contexto político que vive Salta con La Libertad Avanza en boga.
Romero y Olmedo funcionan como puente libertario. Cada uno tiene su propia gente vinculada al espacio nacional. Uno con funcionarios en algunos cargos nacionales y otro manejando el espacio con funcionarios locales.
De alguna manera Gustavo Sáenz fue el elegido para gobernar. Aunque discursivamente al gobernador le guste decir que “no heredó nada”. En 2019 contó también con el apoyo de Urtubey, quien le puso gente de confianza en la campaña a diseñar estrategias de comunicación, porque con la gente que tenía Gustavo en ese momento la cosa podría haber terminado mal. Y es así que a pocos meses del día de los comicios los equipos se fusionaron y lograron remontar unos números de encuestas que estaban pésimos.
Está claro que Salta se rige por 3 o 4 apellidos que mandan el rumbo político de la provincia. Bettina, Emiliano o bien Emilia Orozco ahora, son actores de bajo peso político. Ninguno de ellos puede actuar por cuenta propia, y menos aún sin acuerdo con alguno de los tres que figuran en la portada. Si bien no podemos predecir el futuro de los resultados electorales, sí sabemos quiénes definen las caras que podrían serlo.