SALTA – El ministro de Gobierno, Ignacio Jarsún, analizó la aprobación de la reforma laboral tras su paso por la Cámara de Diputados. En ese sentido, sostuvo que la iniciativa no constituye una solución definitiva, debido a que se deben mejorar aspectos como la industria nacional, aunque sí representa un progreso para mejorar la competitividad y promover la formalización del empleo.
En declaraciones a la prensa, el funcionario advirtió que la provincia registra elevados niveles de informalidad laboral. Esta problemática, según consideró, debe enfrentarse con urgencia a través de nuevas herramientas normativas. “Es parte de un proceso para fortalecer la industria nacional y comenzar a ser más competitivos”, dijo.
Jarsún destacó que Salta también necesita recursos para poder fortalecer la infraestructura y, de esta manera, estar apta para generar nuevos puestos de trabajo. La inversión, acorde planteó, posibilitaría a que la provincia aumente su competitividad y abra paso para que productores y emprendedores generen ingresos.
Por otra parte, el ministro atendió a la situación actual del país, en donde se registra una caída del empleo formal acelerada y un mayor cierre de empresas. Ante ello, mencionó que «las reformas no sirven de nada si la macroeconomía está bien y la microeconomía está tan mal».
«Los negocios están todos los días cerrando, la gente se está quedando sin trabajo, no hay inversión, no hay competitividad. La situación está muy compleja, no solamente en la baja de recaudación de los municipios, de la provincia; eso hace una cadena de complicaciones», finalizó Ignacio Jarsún.