SALTA (Por Diego Nofal).- El cambio de interventor del PJ Salta dictado por el Consejo Nacional partidario nos ha dado paso a uno de los festivales “hablemos sin saber” más grandes que se haya visto en la provincia de Salta. En medio de este carnaval de opiniones desinformadas, conviene hacer dos cosas para poner la pelota contra el piso y dejar de lado la especulación barata.
La primera es que, se los confirmo de una excelente fuente, nadie será expulsado del partido por más que algunos lo pregonen con tanto ahínco en los canales de cable locales. La segunda, me tomo el tiempo de aclarar que fue el Consejo Nacional partidario el encargado de modificar la intervención porque está establecido en la carta orgánica del Partido Justicialista.
Dicha carta orgánica establece claramente que es una incumbencia del consejo Nacional la intervención de las unidades partidarias provinciales, dejando la salvedad de que existe una instancia superior que es el congreso Nacional partidario. Es importante aclarar que es el Congreso Nacional partidario el que intervino a la jurisdicción de Salta, y ahora lo que hizo el Consejo Nacional fue cambiar el interventor que había enviado el Congreso Nacional partidario.
Parece un trabalenguas, pero es simplemente el modo en que funciona la vida institucional de un partido que, digamos, siempre tuvo una relación compleja con sus propios estatutos y procedimientos internos. Sin embargo, en esta oportunidad, todo se hizo conforme a las normas escritas, lo cual ya es una novedad digna de ser celebrada con bombos y platillos.
Una decisión tomada conforme a las normas escritas, algo no frecuente
Hoy por hoy una de las cosas de las que más se habla es de que Cristina Kirchner no debería decidir intervenciones partidarias porque al haber sido excluida del padrón no tiene potestad para ejercer la presidencia del Partido Justicialista. Ante esto vamos a hacer algunas consideraciones: primero, la presidencia del Partido Justicialista la ejerce quien tiene el poder y no quien tiene la lapicera. Así lo demostró lamentablemente a sangre y fuego Juan Domingo Perón en 1973 cuando volvió de España.
Pero para los que no les gusta leer de historia y aparentemente a ninguno de los que integran el Partido Justicialista de Salta les gusta, los mandamos a leer la carta orgánica partidaria.

Qué dice la carta orgánica del PJ Salta
Tiene apenas 50 artículos muchachos, no es tan complicado entenderlo, ahí encontrarán los motivos de la intervención, las autoridades que tienen la potestad para intervenir y cuál es el proceso de normalización partidaria. Cualquiera que sepa leer una norma, inclusive aunque no lo supiera, se daría cuenta que la intervención del Partido Justicialista de Salta se hizo respetando todos los principios establecidos en la carta orgánica partidaria.
Pero claro, es más fácil salir a los medios a llorar persecución que sentarse un domingo a leer 180 artículos, aunque sea para entender de qué diablos están hablando cuando critican la intervención. El problema no es la falta de información, sino la abundancia de ganas de figurar y de hacerse los mártires del peronismo salteño.
Durante estos días varios de los caniches políticos que responden a Gustavo Sáenz salieron en los medios de comunicación a decir que serían expulsados del Partido Justicialista y que seguramente serían castigados por su apoyo irrestricto al gobierno nacional de Javier Milei.
Le puedo garantizar que la mitad de los que salieron a hablar pavadas ni siquiera son afiliados al Partido Justicialista, no aportan, no viven la vida política del partido, entonces por qué habrían de expulsarlos. Pero sobre todo, no quiero tirar mi gorilismo sobre la mesa, pero seamos sinceros, los peronistas han vivido de traición en traición y jamás expulsaron a nadie del partido.
El ácido comentario sobre Yolanda Vega
Esas cosas las hacen los radicales que todavía tienen un poquitito de vergüenza y conciencia cívica, algo que el peronismo ha perdido hace ya muchos años. “¿A quién vamos a expulsar, a Yolanda Vega que es afiliada a la UCR? No se va a expulsar a nadie, menos a Yolanda que es radical”, contó entre risas uno de los peronistas que está cerca de la actual intervención. La frase, más allá de la carcajada, refleja con precisión quirúrgica el estado de situación real de un partido que parece más un club de amigos que una estructura política capaz de castigar a sus infieles.
Lo que me dejaron claro las fuentes consultadas es que nadie será expulsado del Partido Justicialista, e insistieron con que muchos de los que reclaman ahora formar parte de la vida partidaria se olvidaron que eran del Partido Justicialista hasta allá, y muchos de ellos ni siquiera están afiliados al PJ de Salta. Así que pueden seguir ladrando, que la intervención seguirá su curso y Yolanda Vega, la radical más famosa del momento, podrá dormir tranquila sabiendo que su carnet de la UCR la pone a salvo de cualquier purga peronista.
