LA TANGA DEL PODER: La política de Salta, siempre solemne en los discursos y sorprendentemente doméstica en la práctica, acaba de ofrecer un episodio digno de la vida íntima del poder. Ocurrió en la casona de Dean Funes y Entre Ríos, aquella propiedad que donó el exgobernador Roberto Romero y que hoy funciona como discreta estación del mando provincial, comandada -según comentan los parroquianos del poder- por la férrea mano de Elena Cornejo San Miguel. He aquí que en uno de sus recovecos apareció una tanga. Sí, una tanga. No cualquier prenda, aclaran los chusmas de siempre, sino una de proporciones mínimas, detalle que llevó a más de un analista de sobremesa -esa especie tan abundante como imaginativa en la política local- a concluir que la propietaria pertenece al espectro sub 25. El hallazgo provocó fastidio en la esposa del gobernador y, según lenguas con vocación de serpiente, el episodio derivó en consultas a chamanes del circuito político y social de Salta. Algunos negaron trabajos de enfriamiento de la tanga -aunque alguien jura que apareció en un freezer- otros descartaron rituales de calentamiento de la tanga (porque otra versión dice que fue hallada en un horno). Las mentes calenturientas coinciden en un punto: el supuesto destinatario del conjuro sería un dirigente cuyo apellido empieza con “Sa” y termina con “enz”. En Salta, al parecer, el poder no sólo se discute en las urnas… también en la lencería estratégica.
EL ARQUITECTO INESPERADO: En ciertos despachos de Grand Bourg habría comenzado a circular una inquietud jurídica capaz de poner nerviosos a más de uno. No se trataría de una denuncia estridente ni de un discurso encendido, sino de algo más silencioso: estrategias que buscarían cuestionar en la Justicia la constitucionalidad de un eventual tercer mandato del gobernador Gustavo Sáenz. Hasta ahí, nada demasiado sorprendente en la fauna política local. Lo curioso —y ahí el rumor empezaría a ganar espesor— sería el nombre que algunos mencionan como posible arquitecto de la movida: Emiliano Durand, antiguo aliado del propio gobernador, que según comentarios del propio Grand Bourg podría estar observando la escena con interés. En política, al parecer, las lealtades también podrían tener fecha de vencimiento
ENIGMÁTICO DEL AMOR: Dicen que los cambios de etapa siempre traen novedades, y en el caso de un exfuncionario de los llamados Golden Boys de la época de JuCaRo —que también supo transitar despachos y bancas durante los años de Juan Manuel Urtubey—, las novedades parecen venir en combo. No solo estrenará próximamente casa en un barrio cerrado de la zona noroeste de la Capital -donde ya vivió- , sino que desde hace algunos meses también estrena compañía. Ella mantiene un perfil bastante más bajo: unos quince años menor, también separada o divorciada y, curiosamente, vecina del mismo barrio donde el dirigente prepara su nueva residencia. El noviazgo, cuentan quienes frecuentan el lugar, ya lleva algunos meses, y a la pareja se la ve muy feliz, disfrutando de esta nueva etapa con discreción… pero no tanto como para que pase desapercibida.
PREVENCIÓN… PERO DEL TRABAJO: EL MISTERIOSO “RETIRO ESPIRITUAL” PORTEÑO DE ALBA QUINTAR: La Subsecretaria de Prevención de las Adicciones, la jujeña Alba Quintar, habría decidido dedicar el fin de semana a una actividad igualmente exigente: estrenar en Buenos Aires la flamante plancha de abdominales que, según comentan en distintos círculos, se habría realizado mediante cirugía estética en los últimos meses. Astuta, la funcionaria habría optado por una estrategia preventiva infalible: ocultarle a sus jefes el viajecito y mantener en suspenso cualquier evidencia digital de las mini vacaciones. A diferencia de otras escapadas, esta vez las redes sociales permanecieron curiosamente silenciosas. Según pudo saber esta redacción, el viaje habría comenzado el jueves y habría tenido como objetivo lucir los nuevos abdominales y comprobar en terreno el resultado de la intervención.
CARTERAS SANLORENCEÑAS: Mientras en la Subsecretaría de Mujer, Géneros y Diversidad, a cargo de Julieta Valencia Donat, crecen los reclamos internos de trabajadores que ya habrían pedido la intervención de los gremios que los representan, la conducción del área suma comentarios por motivos bastante más… estéticos que institucionales. Según relatan desde los propios pasillos del organismo, la Valencia Donat tendría la costumbre de llegar a su oficina con un desfile casi diario de carteras supuestamente importadas y de lujo. El detalle que no pasa desapercibido —dicen quienes las observan de cerca— es que el brillo del glamour se desinfla a pocos metros: hay abundancia de logos, materiales de dudosa calidad y costuras que delatarían que el lujo sería, cuanto menos, aspiracional. Tan fondo de olla que duele.
DE CHORIZO A SALMÓN: Parece que se terminaron las andanzas del diputado nacional Pablo Outes, de quien ya se había comentado hace un tiempo que estaba nuevamente de novio. Este último fin de semana, aunque con el calendario algo corrido, eligió festejar el Día de los Enamorados en un restaurante–hotel ubicado en calle 20 de Febrero, por la zona de la Balcarce. Una velada tranquila, discreta y, según cuentan, bastante romántica. Los años no solo trajeron cabellera blanca al legislador —también conocido por cambiar de novia con cierta regularidad—, sino que además parecen haberle refinado el paladar. Donde antes el menú podía resolverse con un buen chorizo, ahora la elección habría sido bastante más sofisticada: salmón a la manteca con finas hierbas. Eso sí, con una aclaración digna de comensal que prefiere borrrar su pasado: pidió específicamente “nada de romero”. Porque el amor podrá cambiar, pero la memoria no falla.
LORO EN MODO CAPRICHOSO: En los pasillos del Grand Bourg aseguran que otro de los motivos que explicaría la salida re desgastada del ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, tendría más que ver con las formas que con los números. Según comentan distintos funcionarios, el titular de la cartera económica solía atender pedidos, responder consultas o destrabar gestiones dependiendo bastante de su humor, o del vínculo personal con quien estuviera del otro lado del teléfono. Una dinámica que, con el tiempo, habría ido sumando tensiones dentro del propio gabinete. Ese estilo, dicen algunos, terminó por acumular malestar en distintos sectores del Ejecutivo. Y lo que habría puesto el tema definitivamente sobre la mesa fue un malentendido (o directamente una fuerte discusión) con el jefe de Gabinete, Sergio Camacho, en noviembre del año pasado, episodio que dejó al ministro con los pies bastante fuera del plato. Desde entonces, el oficialismo grita que en las próximas semanas se define el nombre del reemplazo y la pulseada sigue siendo: Burgos o Mateo.
VILLAMAYOR Y SU AVENTURA PORTEÑA: Entre cajas y recuerdos de gestión, el exdirector de Adultos Mayores, Juan Carlos Villamayor, estaría ultimando los preparativos para su desembarco en Capital Federal. Dicen que lo más trabajoso de la mudanza no fue ordenar papeles ni despedirse del despacho, sino decidir qué hacer con la nutrida colección de figuras de goma eva y telgopor que, con cariño, le regalaron durante años las señoras de los clubes de abuelas. Pero no todo es nostalgia laboral. En los pasillos también comentan que el verdadero desafío de la nueva etapa será gastronómico: cerca de su antigua oficina en el centro salteño tenía a mano el clásico carrito de panchos que frecuentaba con disciplina. Ahora, rumbo a Buenos Aires, Villamayor deberá adaptarse a nuevos despachos, nuevas calles… y quizás también a un menú bastante distinto.