SALTA – En las últimas horas, la Municipalidad de Rivadavia Banda Norte, conocida como Morillo, fue tomada por comunidades indígenas en reclamo por recortes, pagos miserables y años de abandono. Por su parte, el intendente Ariel Arias afirmó en diálogo con Fenómeno Barrial que no cederá ante las presiones tras buscar recortar el sistema de subsidios a la mitad.
Aunque la situación se calmó el día de hoy, ayer la situación era otra. La escalada de tensión derivó en un enfrentamiento con la gente de Desarrollo Social de la Provincia que tenía que retirar de la Municipalidad la asistencia a los inundados. Sin embargo, el paso estaba bloqueado por los manifestantes.
Si bien se llegó a un acuerdo a la medianoche, al establecerse el cobro de $5000 por día por limpieza de las comunidades de pertenencia y en la ciudad, con una jornada de 3 horas, la municipalidad continúa tomada. «Lo hicimos firmar al comisario para que sepa que si el intendente no cumple el conflicto será peor», dijo Javier Ruiz, referente de la comunidad La Represa, según El Tribuno.
Arias no cede
El intendente Ariel Arias, ante el anuncio de recorte de subsidios, reiteró que el municipio está dispuesto a brindar alternativas laborales, que incluyen tareas como desmalezamiento y limpieza de veredas. Sin embargo, pese a los reiterados intentos de diálogo, no obtuvo ninguna respuesta.
“Si quieren cobrar sin trabajar, no les voy a dar ni cinco pesos”, sentenció en medio de un contexto económico difícil para todos los municipios. “Lo que quiero es que me dejen trabajar, porque acá los que están pagando las consecuencias son la gente”, cerró.