Bárbara Pérez enfrentó las críticas tras participar en un Casamiento en cafayate realizado en la reserva natural Quebrada de las Conchas. La influencer respondió públicamente a los cuestionamientos por la legalidad del montaje en este sitio protegido. El evento generó un fuerte rechazo en redes sociales debido al posible daño ambiental en el área.
La controversia surgió por la instalación de estructuras privadas en una zona de estricta conservación. Diversos usuarios expresaron dudas sobre la existencia de permisos oficiales otorgados por el Gobierno de Salta. En consecuencia, la discusión pública se centró en el impacto real que esta celebración pudo tener sobre el ecosistema local.
Cuestionamientos legales sobre el casamiento en Cafayate
Además de las críticas ambientales, se plantearon interrogantes sobre los protocolos administrativos seguidos por los organizadores. La realización de un evento de tal magnitud requiere autorizaciones específicas de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Por lo tanto, el reclamo ciudadano exige transparencia sobre la gestión de este tipo de actividades en áreas naturales.
Ante los ataques recibidos, Bárbara Pérez utilizó sus plataformas digitales para defender su postura y desvincularse de la organización logística. La influencer aclaró su rol como invitada y respondió a quienes la señalaron como responsable indirecta del suceso. Sin embargo, su descargo no logró calmar la indignación de los sectores más críticos con el uso de la reserva para el casamiento en Cafayate.
Por otro lado, los señalamientos públicos también involucraron a la concesionaria ‘AUTOS Milano de Pilar’ con los responsables de la planificación. Esta vinculación aumentó la visibilidad del conflicto entre el sector privado y la protección del patrimonio natural salteño. Finalmente, el caso resalta la necesidad de controles más estrictos para evitar eventos similares sin la debida supervisión estatal.









