SALTA – Un insólito episodio sacudió al ámbito político de Rosario de Lerma luego de que el Tribunal de Faltas confirmara una multa superior a los $500 mil contra el concejal Matías Cruz, quien fue acusado de esquivar un control de alcoholemia. Además de la sanción económica, el edil fue inhabilitado para conducir por el plazo de un año.
La Justicia rechazó el descargo presentado por Cruz y consideró su accionar como una falta grave. Según se argumentó, evadir este tipo de controles implica un riesgo equiparable al de conducir bajo los efectos del alcohol, especialmente en el contexto de operativos reforzados que buscan prevenir accidentes viales.
El caso generó indignación tanto en la comunidad como en el ámbito político, no solo por la conducta en sí, sino también por tratarse de un funcionario público que debería dar el ejemplo. Desde las autoridades remarcaron que este tipo de situaciones no pueden ser minimizadas.
El hecho ocurre en un momento delicado para el concejal, quien ya enfrenta un proceso de juicio político dentro del Concejo Deliberante por supuestas irregularidades durante su rol como presidente del cuerpo, lo que añade mayor tensión al escenario institucional en Rosario de Lerma.
Si bien la situación no constituye un delito penal, desde la Justicia de Faltas insistieron en la gravedad que conlleva eludir un control vial, ya que impide prevenir situaciones de riesgo asociadas al consumo de alcohol al volante.