SALTA – El Partido Justicialista (PJ) de Salta oficializó finalmente el llamado a elecciones internas que se realizarán en agosto, en un escenario marcado por la intervención partidaria, cuestionamientos judiciales y fuertes tensiones políticas dentro del peronismo provincial. El próximo 7 de julio se conocerán las listas que competirán por la conducción partidaria.
La convocatoria llega luego de semanas de incertidumbre y de una avanzada de la Justicia Electoral que resolvió intervenir judicialmente el proceso de normalización del PJ salteño. La decisión incluyó el desplazamiento de Pablo Kosiner como interventor designado por el PJ nacional y la designación de José Luis Napoleón Gambetta para conducir el proceso interno. La resolución judicial consideró excesivos los plazos planteados por la anterior intervención y cuestionó la demora en la convocatoria electoral.
Sin embargo, Kosiner salió con dureza al cruce de la medida y convirtió el conflicto en un fuerte planteo político e institucional. El exdiputado nacional rechazó la intervención judicial y sostuvo que la decisión representa una intromisión sobre la autonomía partidaria. Según expresó, el PJ salteño ya había presentado ante la Justicia un cronograma electoral concreto y el Congreso partidario tenía previsto aprobar formalmente la convocatoria a elecciones internas.
Para el dirigente justicialista, la resolución judicial “vulnera gravemente la autonomía y la vida interna del partido”, además de desconocer el funcionamiento orgánico del PJ. Kosiner también advirtió que la medida modifica de manera arbitraria “la voluntad partidaria” y cuestionó el avance de sectores judiciales sobre estructuras políticas, al considerar que se está naturalizando la intervención externa en decisiones internas de los partidos.
El exinterventor remarcó además que la conducción nacional del PJ venía trabajando en la reorganización administrativa, institucional y financiera del distrito Salta, incluyendo actualización de padrones, revisión de afiliaciones y preparación del proceso electoral. En ese marco, defendió los tiempos planteados inicialmente y sostuvo que el proceso requería garantías organizativas y económicas para poder desarrollarse correctamente.
Justamente, uno de los principales problemas que enfrenta actualmente el PJ salteño es el financiero. Desde la conducción partidaria reconocieron que la organización de las internas requiere recursos importantes y que todavía se buscan fondos para garantizar el desarrollo de la elección.
Con este escenario, el peronismo salteño ingresó formalmente en una etapa decisiva. Mientras distintos sectores comienzan a posicionarse de cara a las listas de julio, la discusión interna ya no pasa solamente por nombres y candidaturas, sino también por quién tendrá legitimidad política y control institucional dentro del PJ provincial. En distintos sectores del justicialismo salteño ya dejan trascender además una lectura política más profunda sobre la llegada de Gambetta: consideran que la intervención judicial aparece más vinculada a una intención del oficialismo provincial de tener injerencia dentro del PJ y ordenar el escenario interno, que a una verdadera preocupación por acelerar la normalización partidaria.