SALTA – El gobernador Gustavo Sáenz expresó su preocupación por la situación económica y social que atraviesa la provincia. Durante una entrevista con Eduardo Feinmann en A24, luego de la reunión que el mandatario provincial mantuvo en Buenos Aires con el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que percibe a la población “desesperanzada” ante la falta de empleo, la caída del consumo y la paralización de obras públicas nacionales.
«Fui a reclamar a que cumplan», expresó Sáenz al decir que «van cumpliendo de a poco», pero no de forma sostenida como lo demanda la situación actual. Sobre Caputo, el jefe de Estado provincial admitió que «transmite esperanza» tras mostrarle los números de la macroeconomía; aun así, manifestó que lo que se observa en la calle es distinto a lo que el Gobierno nacional expone.
La realidad ciudadana
En este sentido, Gustavo Sáenz sostuvo que existe un fuerte malestar social en Salta y en el norte argentino. “Percibo mucha desesperanza, mucha tristeza”, afirmó, al señalar que las expectativas generadas por el cambio de gobierno todavía no se reflejan en mejoras concretas para la población. Según explicó, la “microeconomía se está demorando mucho en activarse” y eso impacta directamente en el consumo y en el bolsillo de las familias.
El gobernador también advirtió sobre la situación laboral y el cierre de pequeñas y medianas empresas. “Cuando no hay consumo es porque no hay plata en el bolsillo”, remarcó, al tiempo que señaló que muchas firmas “han cerrado después de años de esfuerzo”, a pesar de que se aprobaron dos RIGI que prometían inversiones en la provincia. Además, planteó que los salarios quedaron rezagados frente a la inflación y las tasas de interés, lo que genera un creciente endeudamiento en los hogares.
Durante la entrevista, Sáenz reclamó al Gobierno nacional el cumplimiento de compromisos asumidos para obras de infraestructura en Salta. Mencionó proyectos vinculados a rutas y plantas potabilizadoras que, según indicó, fueron acordados desde junio del año pasado y todavía no avanzan. “Las rutas están completamente destruidas”, afirmó, y advirtió que los reclamos terminan recayendo sobre las provincias independientemente de las competencias administrativas.
En ese marco, el mandatario provincial insistió en la necesidad de mayor diálogo entre la Casa Rosada y los gobernadores. “La gente no está pendiente de las peleas políticas, está pensando en cómo llegar a fin de mes”, expresó, y pidió que la agenda nacional contemple los reclamos de la gente.
Comparación con el 2001
En otro fragmento de la entrevista, Gustavo Sáenz comparó el clima social actual con el de 2001. “Lo digo por las agresiones en las redes sociales”, dijo. Y agregó: “Antes decían ‘que se vayan todos’. Ahora dicen que se mueran todos. O sea, la gente está cansada, ya no cree en nadie”, lamentó.