SALTA – A poco más de dos años y medio de haber asumido al frente de la Municipalidad de Salta, el intendente Emiliano Durand dejó en claro que su horizonte político está puesto en la reelección. En medio de una interna cada vez más visible dentro del oficialismo provincial y con distintos sectores comenzando a posicionarse para la disputa de 2027, el jefe comunal descartó por ahora una candidatura provincial y expresó su deseo de continuar al frente de la ciudad por un mandato más.
“Llevo dos años y medio de intendente. Hicimos un montón y le falta un montón a la ciudad. Yo estoy seguro que la vamos a dar vuelta. Me encantaría completar cuatro años de intendente y poder ser intendente un período más”, afirmó durante una entrevista en el programa Cara a Cara, conducido por Mario Ernesto Peña.
Las declaraciones no pasaron inadvertidas. Aunque Durand aclaró que una eventual continuidad dependerá de la voluntad de los vecinos, sus palabras representan la primera manifestación explícita de un proyecto reeleccionista cuando todavía resta casi la mitad de su mandato. El intendente asumió el cargo el 10 de diciembre de 2023, tras imponerse en las elecciones municipales de ese año.
Las prioridades del intendente
El planteo abre interrogantes sobre las prioridades de una gestión que todavía enfrenta reclamos vinculados al estado de las calles, la infraestructura barrial, el tránsito y la prestación de servicios urbanos. Los narcotest son la última adición polémica, debido a que no hay protocolos de actuación que diferencien el consumo de sustancias legales de la ilegales. Sin embargo, las multas oscilan entre los $200.000 y los «$600.000».
La definición de Durand también se produce en un contexto de creciente movimiento político dentro del espacio que conduce el gobernador Gustavo Sáenz. Con varios dirigentes comenzando a medir fuerzas y construir volumen propio de cara al próximo turno electoral, la decisión del intendente de ratificar su interés por la Municipalidad parece marcar una estrategia de consolidación territorial antes que una proyección provincial.
La paradoja es evidente: mientras reconoce que “le falta un montón a la ciudad”, Durand ya empezó a hablar de los próximos cuatro años. El desafío para el jefe comunal será convencer a los vecinos de que las promesas de transformación realizadas en 2023 tuvieron resultados concretos antes de pedirles un nuevo voto de confianza.
Por ahora, el mensaje es claro: el intendente no piensa en la Gobernación ni en una banca legislativa. Su apuesta está puesta en seguir administrando la capital salteña. La discusión sobre si merece o no otro mandato, sin embargo, recién comienza.