(Por Carolina Mena Saravia para El Intra).- Rioja decidió celebrar sus cien años a lo grande. La histórica denominación española reunió en Logroño y Briones a algunos de los críticos, periodistas, sommeliers y líderes de opinión más influyentes del vino mundial en una serie de encuentros que incluyeron degustaciones históricas, debates sobre el futuro de la región y una cena de gala atravesada por algunos de los vinos más prestigiosos de España.
Según informó Europa Press, más de setenta referentes internacionales participaron del foro organizado por el Consejo Regulador de la DOCa Rioja bajo el lema “Centennial Celebration. Tribute to a legacy. Vision for the Future”, una consigna que resumió el espíritu del centenario: homenajear la historia de Rioja, pero con la mirada puesta en los próximos cien años.
Entre los asistentes estuvieron representantes de prestigiosos medios especializados como Decanter, Wine Spectator, Wine Advocate, Vinous, Wine Enthusiast, Jancis Robinson, James Suckling, Robb Report, Wein und Markt y Quench Magazine, entre otras publicaciones de enorme influencia dentro del sector vitivinícola internacional.
Rioja quiere mostrar que ya no existe una sola Rioja
El encuentro comenzó en el Centro de la Cultura del Rioja, en Logroño, donde se desarrollaron distintas actividades orientadas a mostrar la amplitud estilística y territorial de la denominación. El programa fue diseñado con asesoramiento técnico de un comité encabezado por el Master of Wine Pedro Ballesteros, acompañado por Juancho Asenjo y Elena Adell.
Durante la jornada se realizaron degustaciones centradas en la diversidad de Rioja y en la evolución histórica de sus vinos. Una de las más comentadas fue “100 kilómetros de diversidad de la DOCa Rioja”, mientras que otra propuso un recorrido a través de distintas etiquetas emblemáticas para reconstruir el siglo de historia de la denominación.
Se descorcharon alrededor de 140 vinos entre blancos, rosados, claretes, espumosos y tintos de diferentes estilos, buscando mostrar una Rioja mucho más amplia y heterogénea que la imagen clásica con la que durante décadas fue identificada internacionalmente.
Durante décadas, Rioja construyó su prestigio internacional alrededor de un estilo clásico asociado a bodegas históricas como López de Heredia, La Rioja Alta, CVNE, Marqués de Riscal y Marqués de Murrieta. Para gran parte del mercado internacional, hablar de Rioja llevaba a pensar automáticamente en grandes tintos de larga crianza, marcados por el roble, la evolución en botella y las notas de vainilla, cuero, tabaco y especias, siempre bajo el influjo del modelo bordelés del siglo XIX.
Sin embargo, una de las ideas más repetidas durante el foro internacional del centenario fue justamente remarcar que hoy Rioja no puede resumirse únicamente en ese perfil tradicional. La región busca mostrar una identidad más amplia, donde conviven reservas tradicionales, vinos de pueblo, viñedos singulares, garnachas de altura, blancos de guarda, espumosos y proyectos mucho más enfocados en el terroir y la frescura. La idea es diversificar su oferta y adaptarse a las nuevas tendencias del mercado internacional.
La presidenta de la Asociación de Sommeliers de México, Gina Estrada, destacó justamente que hoy Rioja no puede resumirse únicamente en un tinto clásico de crianza. Según explicó, la región ofrece actualmente una “enorme diversidad de perfiles, incluyendo blancos de guarda, rosados, claretes y espumosos capaces de adaptarse a múltiples maridajes”.
Los grandes referentes internacionales quedaron impactados
El periodista argentino Joaquín Hidalgo, editor de la plataforma internacional Vinous, fundada por Antonio Galloni, definió a Rioja como una de las grandes regiones vitivinícolas del planeta y resaltó especialmente la capacidad que tuvo la denominación para ampliar el rango de estilos y expresiones de sus vinos.
En esa misma línea, varios especialistas remarcaron que Rioja está atravesando una etapa de apertura estilística donde conviven reservas tradicionales, vinos de pueblo, viñedos singulares y proyectos contemporáneos mucho más enfocados en el terroir.
La periodista Amaya Cervera, fundadora de Spanish Wine Lover, consideró que Rioja tiene actualmente vinos con enorme personalidad y destacó que “la diversidad de estilos es una de las grandes fortalezas de Rioja para competir en el mercado internacional del futuro”.
Además, el corresponsal alemán Thomas Götz señaló algo que muchos visitantes extranjeros suelen remarcar cuando llegan a Rioja: el fuerte vínculo cultural, económico e histórico que existe entre la región y el vino.

Una cena histórica entre Picasso, Warhol y grandes vinos de Rioja
La celebración culminó con una gran cena de gala en el Museo Vivanco de la Cultura del Vino, en Briones, rodeada de obras de artistas como Picasso y Andy Warhol. El museo, considerado uno de los grandes espacios culturales dedicados al vino en España, posee una importante colección artística vinculada al universo vitivinícola y la vida mediterránea. Sus salas, atravesadas por pinturas, grabados y piezas históricas, oficiaron como escenario de una de las veladas más exclusivas del centenario de Rioja.
Participaron algunos de los cocineros más reconocidos de La Rioja y referentes de la nueva cocina española, varios de ellos distinguidos con estrellas Michelin. Entre ellos estuvieron Francis Paniego, de El Portal del Echaurren; Ignacio y Carlos Echapresto, de Venta Moncalvillo; Iñaki Murua y Carolina Sánchez, de Íkaro; Mariana Sánchez y Gonzalo Baquedano, de Ajonegro; y Miguel Caño, de Nublo. El cierre dulce de la velada estuvo a cargo del reconocido maestro pastelero Paco Torreblanca, una de las figuras más influyentes de la pastelería española contemporánea.
La selección de vinos estuvo a la altura del acontecimiento. Durante la comida se sirvieron etiquetas como Olagar 2018 de Remírez de Ganuza, Monopole Clásico Gran Reserva 2018 de CVNE, Viña Tondonia Blanco Reserva 2014 de López de Heredia, Remelluri Blanco 2022 e Yzar 2020 rosado de Finca Allende.
Entre los tintos aparecieron etiquetas icónicas como Quiñón de Valdelareina 2023 de Álvaro Palacios, La Condenada Magnum 2023 de Artuke, Macán 2021, Mágico 2021, Contador 2016 y La Centenaria 2022 de Martínez Lacuesta.
El cierre enológico estuvo marcado por grandes reservas históricos como Monte Real 1964 de Bodegas Riojanas, 890 Gran Reserva 2011 de La Rioja Alta, Barón de Chirel 2020 de Marqués de Riscal y Gran Zaco 1978 de Bodegas Bilbaínas.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó cuando los cocineros salieron a saludar al final del servicio y recibieron una larga ovación de los invitados. En ese instante, la presidenta del Consejo Regulador, Raquel Pérez Cuevas, levantó su copa y brindó por el futuro de Rioja. El mensaje final pareció claro: Rioja no quiere vivir únicamente de su historia. También busca demostrar que todavía tiene mucho que decir dentro del vino mundial.
