SALTA – El gobernador Gustavo Sáenz habría mantenido conversaciones con sus pares de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y de Catamarca, Raúl Jalil, para consensuar una posición común ante el pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que se debatirá en el Senado durante la próxima semana.
De acuerdo con una publicación del portal La Política Online, Sáenz considera que una eventual remoción del funcionario podría terminar beneficiando políticamente al presidente Javier Milei. Según esa interpretación, el mandatario nacional podría utilizar el episodio para victimizarse frente a la opinión pública y evitar asumir el costo político de la crisis.
Postura intermedia
La estrategia de los gobernadores dialoguistas vuelve a poner en evidencia las tensiones que atraviesan la relación entre las provincias y la Casa Rosada. Aunque los reclamos por recursos, obras y fondos coparticipables se han intensificado en los últimos meses, algunos mandatarios provinciales continúan apostando por una posición intermedia que evite una confrontación directa con el Gobierno nacional.
En ese esquema cobra relevancia el bloque Convicción Federal, un espacio parlamentario influenciado por los gobernadores de Salta, Tucumán y Catamarca. El bloque está integrado por el senador catamarqueño Guillermo Andrada, la senadora jujeña Carolina Moisés y la tucumana Sandra Mendoza. A ese armado se suma la senadora Flavia Royón, quien integra el monobloque Primero Los Salteños y suele mantener una línea cercana a las posiciones impulsadas por el gobierno provincial.
El norte mide a Adorni pero no le da la estocada final
Los aliados al gobierno también empezaron a presionar a La Libertad Avanza, y en especial a Patricia Bullrich, para que trate la destitución de Adorni. Si Milei no lo echa el próximo jueves 25 de junio, tratarán el pedido de interpelación, que, de aprobarse, se realizaría el 2 de julio. El peronismo tiene 25 votos y necesita sumar otros 12 de los habituales aliados del gobierno para aprobar la interpelación.
Por eso, la postura que adopten los legisladores vinculados a Sáenz, Jaldo y Jalil podría resultar determinante para el desenlace de una votación que ya ofrece repercusiones en el tablero nacional.