SALTA – Mientras el coordinador de Relaciones Políticas y Planificación Estratégica de Salta, Ricardo Villada, defendió el impacto que podría tener el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) sobre el desarrollo minero de la provincia, referentes del sector de proveedores locales advirtieron sobre un problema que, aseguran, ya comienza a observarse en algunos proyectos. Esta es la contratación de mano de obra externa con costos inferiores a los del mercado salteño, lo que significa una merma significativa del trabajo local, una de las promesas del Gobierno nacional para aprobar este proyecto.
Villada sostuvo que el RIGI representa una oportunidad para destrabar inversiones que permanecían demoradas y atraer capitales al país, pese a las críticas que recibe el régimen por los beneficios fiscales y cambiarios que otorga a los grandes emprendimientos.
«Siempre hay dos caras de la moneda. El tema del RIGI es controvertido porque se cede a lo más grande y no a lo más chico. Tienen que llegar grandes inversiones. Hay temas de minería que estaban trabados por el gobierno anterior y no permitían la entrada de divisas. Vemos casi 25 mil millones en RIGI», había dicho el funcionario.
Las declaraciones llegan en un momento en que Salta atraviesa uno de los mayores ciclos de inversión minera de su historia. La provincia concentra varios proyectos de litio en distintas etapas de desarrollo, especialmente en la Puna salteña, donde operan o construyen plantas compañías como Ganfeng Lithium, Rio Tinto, POSCO y Eramet. Además, el Gobierno nacional informó que existen proyectos mineros incluidos o en trámite para adherir al RIGI, con anuncios de inversión que, en conjunto, superan los 25.000 millones de dólares.
Con menos recursos pero con más pobreza
Por otra parte, desde el sector empresario local advierten que el desafío no pasa únicamente por atraer inversiones, sino por garantizar que el desarrollo genere empleo y oportunidades para las empresas salteñas. El referente de los proveedores mineros de Salta, Héctor Da Rold, manifestó su preocupación por el futuro de las contrataciones en los grandes proyectos y alertó sobre la posibilidad de que las operadoras opten por empleados del exterior.
«Vienen con visa de turista durante 90 días y chau», sostuvo al decir que las empresas extranjeras aprovechan la legislación para cargar a las locales con impuestos y obligaciones ante la ley. «Prepárense para lo que viene de afuera», advirtió también Da Rold sobre la intervención de capitales externos en la minería no sólo salteña, sino también argentina.