Connect with us

Hola, ¿qué estás buscando?

Elintra.com.arElintra.com.ar

Salta

“Estamos haciendo un asado con la nuestra”: la fuerte embestida de Sáenz contra el abandono nacional

Lo que debía ser una ceremonia de gestión se transformó rápidamente en un escenario de reivindicación federal.

Sáenz

SALTA.- (Por Renato Ocampo) En un acto cargado de mística local y definiciones políticas de alto calibre, el gobernador Gustavo Sáenz entregó este lunes 138 viviendas en el barrio Pereyra Rozas de Salta Capital. Lo que debía ser una ceremonia de gestión se transformó rápidamente en un escenario de reivindicación federal, donde el mandatario salteño lanzó duras críticas a la administración de Javier Milei por la parálisis de la obra pública y el retiro del financiamiento nacional.

El sello de la autonomía y el fin del sueño paralizado

Sáenz inició su discurso remarcando que las casas entregadas tienen una identidad propia ante la falta de apoyo externo: “Si hay algo que van a tener estas casas, es el sello, que son bien salteñas, porque la hicimos los salteños, con recursos de los salteños, y priorizando a los salteños”. El gobernador recordó con dureza el impacto que tuvo el cambio de rumbo en la Casa Rosada hace dos años y medio, cuando miles de familias quedaron en un limbo administrativo y habitacional.
“Debo confesarles que con mucha tristeza, hace 2 años y medio atrás, veía muchas casas a medio hacer… De golpe una decisión del gobierno nacional dice: no se hacen más casas, no hay más financiamiento para las casas”, denunció el mandatario, señalando que muchas construcciones tenían un avance del 80% al momento del corte de fondos. Ante ese escenario, Sáenz justificó la inversión provincial: “Dije: no podemos no hacerlas, no terminarlas. No podemos desde la provincia dejar a esas 2.000 familias con el sueño sin cumplir, sin su techo”.

La metáfora del asado: «Poné vos, después yo te doy»

Para explicar la compleja relación financiera con el Gobierno nacional y el esfuerzo que realiza Salta para sostener Obras Públicas que no le corresponden, Sáenz recurrió a una analogía cotidiana que resonó con fuerza en el arco político:
“Esto es como cuando hacemos un asado… Che, esta noche vamos a hacer un asado. Sí, bueno, y poné vos, después yo te doy. Ya sabes lo que pasa, ¿no? Poné vos, yo después te doy, compro la carne, hace las ensaladas, todo, con eso, después se van, se olvidan y no le dan nada, pero, bueno, yo elijo creer”.

Bajo esta lógica, el gobernador sentenció que la provincia está “haciendo un asado con la nuestra y estamos esperando que los amigos de Buenos Aires nos devuelvan la plata”. Aclaró que este reclamo no debe interpretarse como un simple ataque, sino como una descripción de la realidad: “Esto no es una crítica ni nada, esto es poner la verdad sobre la mesa y decir las cosas como son. La provincia está poniendo lo que no corresponde para que las obras no se paralicen”.

El «poncho» en la Casa Rosada y las obras pendientes

Sáenz fue enfático al recordar su rol como defensor de los intereses provinciales en la Capital Federal, rechazando las críticas que recibe a través de las redes sociales por su postura dialoguista, “No hubiesen hecho las obras si no hubiésemos ido con este poncho a la plaza a pelear por los derechos de los salteños frente a la Casa Rosada”, disparó, diferenciando su gestión basada en hechos de la “política desde los celulares”.

Entre las obras que la provincia debió «salvar» con recursos propios, el mandatario enumeró: el Puente Vaqueros: “Tuvo que intervenir la provincia para que no se pare la obra, y puso plata. Por supuesto, después vamos a reclamar que nos devuelvan”. La Ruta 9/34: “Esa ruta de la muerte que tantas vidas se ha cobrado, también era responsabilidad de nación, y no la hizo, y pusimos plata ahora pero lo estamos haciendo” y la Ruta 51: En los tramos 2 y 3, la provincia se hizo cargo de un porcentaje de la obra para evitar que las empresas se retiren.

Contexto: un modelo que «se dedica a destruir»

El reclamo de Sáenz se da en un marco de deterioro económico visible en la provincia. Durante la gestión de Milei, Salta ha perdido cerca 300 empresas empleadoras y la pobreza en Argentina ha escalado al 30% en el primer trimestre de 2026. Otros funcionarios provinciales, como Ignacio Jarsún, han sido incluso más directos, acusando a los referentes libertarios locales de “dedicarse a destruir”.
A pesar de la crisis y del “contexto económico muy perjudicial”, Sáenz celebró haber alcanzado las 4.600 viviendas entregadas durante su gestión. “Sacamos, no sabemos ya de dónde, pero para que las obras no se paralicen”, concluyó.