(SALTA).-La decisión del intendente Emiliano Durand de avanzar con la construcción de estacionamientos en un espacio utilizado por los alumnos del Colegio Nacional “Dr. Manuel Antonio de Castro” para actividades físicas y recreativas generó un fuerte rechazo de la comunidad educativa. Autoridades y padres aseguran que agotaron distintas instancias para impedir la intervención, pero sostienen que el jefe comunal hizo “oídos sordos” a sus reclamos.
El centro de la controversia es el destino que la Municipalidad pretende darle al lugar. Se trata de un sector utilizado cotidianamente por los estudiantes para educación física y otras actividades recreativas que, con la intervención proyectada, dejaría de cumplir esa función para ser ocupado por vehículos.
La comunidad educativa comenzó a hacer público su rechazo mediante una serie de mensajes. “Menos autos, más espacio escolar: la vereda es para las y los estudiantes”, señala una de las consignas. En otra advierten: “El patrimonio no se negocia: la vereda del Colegio Nacional es historia y espacio escolar, no estacionamiento”.
El conflicto patrimonial del Colegio Nacional
El conflicto tiene, además, una dimensión patrimonial. El edificio del Colegio Nacional fue declarado Monumento Histórico Nacional, una condición que obliga a extremar los recaudos frente a intervenciones que puedan afectar sus características arquitectónicas o su entorno. Padres y autoridades reclaman conocer también qué autorizaciones respaldan los trabajos.
Sin embargo, para quienes se oponen al proyecto la discusión es aún más sencilla: cuestionan que se quite a los alumnos un lugar para realizar actividades físicas y recreativas con el objetivo de generar estacionamientos. Según sostienen, los reiterados planteos realizados ante las autoridades municipales no lograron modificar la decisión de la gestión de Durand.
“Ni vereda, ni canchón: el espacio escolar es para el aprendizaje, no para el uso municipal”, expresa otra de las consignas difundidas. También exigen el “cese inmediato” de las obras y advierten que una mayor circulación de vehículos podría comprometer la seguridad peatonal de la comunidad educativa.
La controversia abre así una discusión sobre las prioridades de la administración municipal. La necesidad de ordenar el tránsito o generar nuevos lugares para estacionar, plantean desde el colegio, no debería resolverse a costa de reducir un espacio utilizado por estudiantes, menos aún cuando se encuentra vinculado a una institución de relevancia histórica para Salta.
“Por encima del Colegio Nacional y de la ley, nadie”, señala otra de las expresiones de la protesta. Después de los reclamos que, según autoridades y padres, no obtuvieron respuesta, la gestión de Emiliano Durand enfrenta ahora el cuestionamiento de una comunidad que reclama algo concreto: que el espacio continúe siendo de los alumnos y no se transforme en un lugar para los autos.