SALTA – La Justicia imputó al intendente de Pichanal, Julio Jalit, en el marco de la investigación por el siniestro vial fatal ocurrido sobre la Ruta Nacional 34, en el que murió Rubén Marino Guitián, un trabajador de 40 años del Ingenio Ledesma. El hecho ocurrió cuando una camioneta municipal, que habría estado al mando de Jalit, impactó desde atrás a la motocicleta en la que se desplazaba Guitián. El accidente generó repercusión en la zona y estuvo acompañado inicialmente por un marcado hermetismo en torno a las circunstancias en las que se produjo.
Con el avance de la investigación, la periodista Melina Sola confirmó que el fiscal penal de Ledesma, Ernesto Lian Resúa, imputó al jefe comunal y comenzó a profundizar las pericias destinadas a determinar cómo ocurrió el siniestro y cuáles fueron las responsabilidades correspondientes.
Una de las principales hipótesis que maneja el fiscal apunta a que la camioneta circulaba a una velocidad elevada al momento del impacto, que fue realizado por atrás. Sin embargo, esta línea investigativa todavía deberá ser respaldada por las pruebas y peritajes pendientes.
La Justicia deberá establecer, entre otros aspectos, la velocidad a la que circulaban los vehículos, las condiciones de la ruta y la mecánica exacta de la colisión. Estos elementos serán determinantes para avanzar en la definición de las responsabilidades penales.
Mientras continúa la investigación, la imputación de Jalit suma un nuevo capítulo al caso y pone nuevamente bajo la lupa las circunstancias que rodearon el fatal accidente ocurrido en la Ruta Nacional 34. Días atrás, el abogado del intendente, Joaquín Vélez, había confirmado la firma de un convenio de cobertura de seguro y ART a favor de la familia de la víctima. La cifra informada por la defensa y reproducida por medios locales asciende a $310 millones. Sin embargo, el acuerdo no implica el cierre de la causa ni elimina una eventual responsabilidad penal.