(SALTA).- “Se acabaron los autos de lujo para la Intendencia pagados con el dinero del pueblo”. Con esa contundente promesa al asumir el cargo, el intendente Emiliano Durand buscó marcar un quiebre de austeridad con la gestión anterior. Sin embargo, a la luz de recientes denuncias opositoras, aquel compromiso político ha quedado fuertemente bajo la lupa.
Durante su paso por el programa Periodismo Animal, la concejal capitalina Erica Castro cuestionó duramente el destino de los fondos públicos de la Intendencia. Según reveló la edil del bloque La Libertad Avanza, una investigación llevada a cabo por su espacio legislativo expuso que la Municipalidad habría destinado nada menos que $70 millones a la adquisición de una camioneta de gama alta para el Intendente.
La cifra, no obstante, es solo una pieza dentro de un engranaje de erogaciones mayor. Castro detalló que, durante el ejercicio 2025, el Ejecutivo municipal desembolsó alrededor de $1.300 millones en la compra de vehículos y gastos asociados a la flota de la intendencia.
El reclamo de la concejal no apuntó únicamente al desembolso millonario, sino también al proceder del oficialismo dentro del Concejo Deliberante. Según Castro, a pesar de que los números fueron expuestos oportunamente el año pasado, las cuentas del ejercicio 2025 fueron convalidadas de manera «express».
En esa línea, la edil criticó los plazos impuestos para la revisión del presupuesto público, señalando que el cuerpo deliberativo dispuso de tan solo una semana para auditar un libro contable compuesto por más de 700 páginas.
De este modo, el contraste entre la retórica inicial de austeridad municipal y los números presentados por la oposición reactiva un intenso contrapunto político en la Capital, poniendo -nuevamente- en debate la transparencia del gasto público y la jerarquización de prioridades en las arcas del Municipio.